Casa real

Los detalles de la herencia de Irene de Grecia: el inesperado familiar beneficiado y el papel de la princesa Leonor

La princesa Irene de Grecia
La princesa Irene de Grecia. Cordon Press
Compartir

La familia real española y griega se reunió el pasado lunes en Atenas para dar el último adiós a Irene de Grecia, hermana de la reina emérita Sofía, que falleció el 15 de enero a los 83 años.

El funeral, celebrado en la Catedral Metropolitana de Atenas, y el posterior entierro en el cementerio real de Tatoi, sirvió no solo para recordar el legado de la princesa, también para unir a la rama española de los Borbón y Grecia. Hasta allí se desplazaron los reyes Felipe y Letizia, la princesa Leonor, la infanta Sofía, las infantas Cristina y Elena, Victoria Federica y tres hijos Urdangarin: Irene, Pablo y Miguel.

PUEDE INTERESARTE
En el funeral de Irene de Grecia

La unión de ambas familias reales fue un claro reflejo del importantísimo y discreto papel que protagonizó Irene de Grecia en vida. Fue una princesa atípica en el sentido tradicional: nunca se casó ni tuvo hijos, y siempre evitó el protagonismo público. Fue pianista y fundó la organización Mundo en Armonía en 1986, centrada en proyectos solidarios en distintos rincones del mundo, demostrando su rechazo a una vida centrada en la posesión y la riqueza.

PUEDE INTERESARTE

De ahí que, tras su muerte, muchos seguidores de la realeza se hicieran preguntas sobre el destino de su patrimonio, especialmente porque su testamento ha revelado decisiones totalmente inesperadas.

El patrimonio de Irene de Grecia

Por un lado, gran parte de su herencia fue destinada a causas benéficas a través de Mundo en Armonía. En concreto, más de 900.000 euros, que recibió tras una batalla legal con el Tribunal de Estrasburgo por la confiscación de los bienes de la familia real griega.

Pero por otro lado, la tía del rey Felipe organizó su patrimonio con un criterio muy claro: recompensar a un miembro de la familia que fue todo un apoyo para Irene de Grecia. Irene Urdangarin, ahijada y tocaya de la princesa, se ha convertido en una de las grandes beneficiarias de su herencia debido al fuerte vínculo que las unía.

Irene Urdangarin e Irene de Grecia

Irene de Grecia residía en el Palacio de la Zarzuela desde los años 80 y ambas han tenido una buena relación, de ahí que la decisión de la princesa, sin descendencia directa, no haya sorprendido a su entorno. De hecho, fue la joven Urdangarin quien, visiblemente emocionada y junto a Victoria Federica, se encargó de llevar las insignias de la princesa Irene a la salida de la catedral de Atenas durante su funeral.

'EsDiario' ha señalado que Irene de Grecia también quiso guardar parte de su patrimonio a los otros tres hijos de la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin.

Lo que sí ha llamado la atención es el papel de Leonor y Sofía: ninguna de las dos han aparecido mencionadas como beneficiarias directas de esa herencia. De acuerdo a la información del citado medio, la elección de la princesa griega se basó en sus preferencias personales más allá que en criterios institucionales o de protocolo.

El rey Felipe VI junto a su familia la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía tras la misa por la princesa Irene de Grecia en la Catedral de Atenas, este lunes

Desde el entorno se ha manifestado que esta ausencia de Leonor y Sofía en el reparto no responde a ningún problema o agravio, sino simplemente a la voluntad de premiar la relación que mantuvo Irene en su día a día con su círculo más cercano y con quienes se convirtieron en su apoyo.

Cabe destacar que, aunque se desconoce el monto total al que ascendía su patrimonio, la hermana de la reina Sofía mantuvo una postura de austeridad, llegando a renunciar a derechos sucesorios.