El rey Gaspar de Triana se mete a ladrón de pisos
El gerente de la inmobiliaria La Estrella, que encarnó al rey mago en 2019, es detenido por la Policía Nacional
La Operación Daytona se inició a principios de abril cuando cuatro individuos encapuchados asaltaron con violencia a un joyero
Facilitaba información de sus clientes a cuatro delincuentes de Alcalá, que perpetraban después los robos
El rey Gaspar de Triana se metió a ladrón de pisos. La Policía Nacional ha desmantelado una banda dedicada a los robos en domicilio y al asalto a personas en la vía pública para apoderarse de joyas, dinero y otros objetos de valor. La operación, llamada Daytona, se ha saldado con siete detenidos, seis de los cuales han ingresado en prisión. Entre ellos está Óscar G. R., gerente de la inmobiliaria La Estrella, en Triana, muy conocido en el barrio, puesto que encarnó al rey Gaspar en la cabalgata de los Reyes Magos del distrito en el año 2019.
La Operación Daytona se inició a principios de abril cuando cuatro individuos encapuchados asaltaron con violencia a un joyero que volvía de una feria internacional del sector. Le arrebataron relojes de alta gama, joyas y 40.000 euros en efectivo. Huyeron en un coche hasta el barrio de Torreblanca donde los detectó la policía que ya estaba haciendo un seguimiento al receptor de la mercancía robada. Los agresores conocían perfectamente el horario y la trayectoria del representante.









A raíz de esta investigación, el grupo de atracos ha podido llegar hasta los demás, algunos con antecedentes por delitos violentos. El 13 de mayo la Policía detuvo in fraganti a seis de los siete integrantes del grupo cuando pretendían acceder a dos viviendas de Triana. El juzgado ha dejado en libertad bajo fianza al receptador de los objetos sustraídos.
Según informó este jueves la Policía Nacional, los delincuentes contaban con información privilegiada, la aportada por el dueño de la inmobiliaria, que funcionaba como una fuente de información sobre sus clientes y hábitos de éstos. Algunas fuentes apuntaron que incluso facilitaron copias de las llaves de los pisos a los ladrones para que pudieran entrar en ellos sin dificultades. De esta forma, los ladrones conocían quiénes vivían en los pisos en los que iban a robar, qué objetos de valor podía haber en el interior y también se garantizaban la entrada en las viviendas cuando no había nadie dentro.
Un verdadero grupo criminal engrasado
Los agentes no tardaron en percatarse de que se hallaban ante un verdadero grupo criminal, perfectamente organizado, y con un estricto reparto de funciones que combinaban con trabajos ordinarios para no levantar sospechas.
Dos de los detenidos se encargaban de recopilar toda la información de las posibles víctimas, usando como medio la inmobiliaria La Estrella, ubicada en la calle Pagés del Corro. Uno de los sospechosos era el gerente del negocio, que se encargaba de obtener todo tipo de datos tales como rutinas horarias o la situación económica de los propietarios de los inmuebles. Toda la información obtenida era enviada posteriormente a cuatro delincuentes de Alcalá de Guadaíra, que eran los autores materiales de los robos.