Los casos de viruela del mono se duplican en el mundo en tres semanas: “¿Estamos a tiempo de detener el brote?”

Muestras de sangre para detectar la viruela del mono.. Getty
  • Actualmente hay casi 40.000 casos de viruela del mono, procedentes de 92 países y territorios, con 12 muertes

  • "La viruela del mono no es una fuerza imparable, no debemos tratarla como una pandemia masiva como lo ha sido la covid", explica Daniel López Acuña

  • "Hacen falta campañas de información más específica a los grupos de alto riesgo sin estigmatizar a estos colectivos", señala el exdirector de acción sanitaria de la OMS

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MadridLa viruela del mono avanza vertiginosamente. Según los últimos datos facilitados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) los casos de viruela del mono aumentaron en un 20 por ciento en la pasada semana en comparación con la semana anterior. "Ya se han notificado a la OMS más de 35.000 casos de viruela del mono, procedentes de 92 países y territorios, con 12 muertes, casi todos los casos proceden de Europa y las Américas, y la población de más riesgo es la de hombres que tienen sexo con hombres. La semana pasada se notificaron casi 7.500 casos, lo que supone un aumento del 20 por ciento con respecto a la semana anterior", ha advertido el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Durante mucho tiempo esta enfermedad ha estado presente en partes de África central y occidental donde las personas viven cerca de los animales que transmiten el virus. Pero ahora se ha vuelto global y se está extendiendo de formas que nunca antes se habían visto y en una escala sin precedentes. ¿Es tarde para poner freno a la viruela del mono o estamos a tiempo para lograrlo?

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Los casos se han duplicado en tres semanas

Si observamos Our World in Data con datos del 18 de agosto, los últimos disponibles, ya hay 39.718 casos en todos el mundo. Son 4.000 más que hace cinco días, el 12 de agosto. Es más, 21 días antes, el pasado 26 de julio, había exactamente la mitad de casos (19.850 casos). Por tanto, en tres semanas los casos de viruela del simio se han duplicado a nivel mundial.

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Mostramos la evolución de los casos de viruela del mono a nivel mundial cada tres semanas desde el primer caso:

  • 6 de mayo: 1 caso
  • 27 de mayo: 414 casos
  • 17 de junio: 2.752 casos
  • 8 de julio: 9.451 casos
  • 29 de julio: 23.054 casos
  • 18 de agosto: 39.718 casos

La OMS dice que se trata de una emergencia mundial. Entonces, la pregunta es ¿estamos a tiempo de detener la viruela del mono? ¿Ya es tarde y estamos condenados a que otro virus se propague por todo el mundo? ¿Qué se puede hacer para frenar el avance de esta enfermedad?

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Cómo es este virus

"La viruela del mono no es una fuerza imparable, no debemos tratarla como una pandemia masiva como lo ha sido la covid", dice Daniel López Acuña, exdirector de Acción Sanitaria de la OMS. "Es más difícil contagiarse y que pase de una persona a otra. Para ello se necesita un contacto físico cercano, como a través de la piel infectada, largo contacto cara a cara o alguna superficie contaminada como sábanas o toallas. El 90% de los contagios son hombres de entre 20 y 40 años que tienen sexo entre hombres del mismo sexo o tienen prácticas sexuales en grupo. Todo esto no ocurría con la covid, que se propaga tan fácilmente que posiblemente fue imposible contenerla incluso en los primeros días de la pandemia".

Los dos virus no se parecen y los brotes anteriores de la viruela del mono simplemente desaparecieron. Sin embargo, hay un problema importante. Algunas personas tienen síntomas leves o que pueden confundirse fácilmente con una enfermedad de transmisión sexual o varicela. Eso significa que puede transmitirse involuntariamente a otros.

El exdirector de la OMS señala también que no se ha hecho un rastreo adecuado de los contactos estrechos: "Ya sea por tabúes o por estigmatización es muy complicado buscar esos contactos", explica López-Acuña. "Si, por ejemplo, se han tenido practicas sexuales en grupo que posiblemente no se conocen entre sí o si se conocen no se dice quiénes son, el rastreo se hace mucho más difícil. Si se hubiera aislado a los contactos estrechos tres semanas o se hubiera vacunado a los tres o cuatro días a esos contactos no se habría llegado a este avance de casos tan elevado", señala. Por tanto López-Acuña cree que no se está haciendo lo suficiente para detener las cadenas de trasmisión de los grupos de mayor riesgo.

Además, insiste en que se ha tardado mucho en activar la vacunación y no ha habido suficiente disponibilidad de las dosis. Hace unos diez años en EE.UU. hubo un brote importante que se contuvo justamente aislando de manera tajante, rastreando a los contactos estrechos, y vacunando de manera temprana. Y ahora no se han tomado esas medidas.

¿Tenemos la capacidad de detenerlo?

El virus no está clasificado como una infección de transmisión sexual. Pero un estudio del New England Journal of Medicine estima que el 95% de las infecciones de viruela del mono se produjeron a través del sexo, particularmente el sexo entre hombres.

Entonces, hay que reducir el riesgo de contraer la infección. López Acuña apunta a que las infecciones de trasmisión sexual, aunque esta no lo sea específicamente, no se pueden parar porque las personas siguen practicando sexo con lo que eso conlleva; contacto estrecho e intercambio de fluidos... y para frenarlo hay que concienciar a los colectivos de riesgo, como ocurrió a principios de los años 80 con el VIH.

Por eso, una de opciones más reales son las vacunas. "Pero no tiene que ser una vacuna masiva a toda la sociedad". No todas las personas en riesgo necesitarían vacunarse para detener el brote. La "inmunidad colectiva" significa que una vez que se protege un umbral crítico de personas, el virus ya no puede propagarse. "Esto será mucho más fácil de lograr con la viruela del mono que con otras enfermedades, incluida la covid. Aunque, en muchos países y casos, todavía sigue siendo un tabú y un estigma, y la discriminación pueden hacer que las personas dejen de buscar ayuda".

La vacuna contra la viruela que se utilizó para erradicar ese virus tiene una eficacia de alrededor del 85% para prevenir la viruela del mono. Eso sí, los recursos son limitados, ya que se mantienen reservas en caso de que alguien convierta la viruela en un arma, pero no para hacer frente a un brote de viruela del mono que se está duplicando cada tres semanas.

¿Cómo hacerlo?

Acuña asegura que parte del problema han sido las actuaciones inadecuadas y la falta de una campaña abierta, explícita para los grupos de riesgo. "Parece que no se habla del tema y los mensajes iniciales no han sido contundentes", explica. No se trata de estigmatizar a determinados colectivos sino tratar con ellos codo con codo y darles las informaciones específicas, sin tener que señalar a un colectivo concreto, sino explicando cuales son las conductas que llevan al contagio y como contrarrestarlas para poder limitar la expansión. "Parece que estamos yendo detrás de la enfermedad".

La responsable técnica sobre viruela del mono del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Rosamund Lewis, dice que es "posible" poner fin al brote, pero advierte que "no tenemos una bola de cristal" y no está claro si la organización podrá "apoyar lo suficiente a los países y las comunidades, suficiente para detener este brote".

Rosamund Lewis también ha puesto el foco en que es importante controlar el avance del desarrollo del patógeno, ya que es un virus que "cuanto más se transmite más evoluciona. Debemos estar precavidos", ha afirmado. Además, ha añadido que la vacuna contra esta enfermedad "no es la panacea" y que "no va a resolverlo todo". Lewis ha recalcado que no existe una prevención del 100% con la inyección. "Vemos casos nuevos que nos muestran que la solución no es únicamente la vacuna. Hay que esperar hasta que se produzca la máxima respuesta inmunitaria, pero no sabemos cuándo será el efecto definitivo", ha añadido.

¿Qué pasa si no lo contenemos?

López Acuña dice que si no se toman las medidas expuestas, seguirá habiendo un numero alto de contagios y se seguirá extendiendo lo que llevará a que este virus se vuelva endémico en países donde ya no lo era. No es algo que se vaya a controlar con cierres de fronteras o vacunación masiva o aislamiento de la sociedad como ocurría con la covid, Por eso hay que focalizar las estrategias de control y destinarlas a la población de más riesgo.

En este sentido, el directo de la OMS, ha confirmado que casi todos los casos "proceden de Europa y las Américas", y la población de más riesgo es la de hombres que tienen sexo con hombres. "Esto subraya la importancia de que todos los países diseñen y ofrezcan servicios e información adaptados a estas comunidades que protejan la salud, los derechos humanos y la dignidad", avisa Tedros.

Por ello, ha instado a los Estados a detener la transmisión "utilizando herramientas eficaces", incluyendo la mejora de la vigilancia de la enfermedad, el rastreo de los contactos, la comunicación de riesgos adaptada a las poblaciones y las medidas de reducción de riesgos.