Lugares marcados por la tragedia: cómo el duelo colectivo afecta a la identidad de un pueblo
Tras una tragedia como la ocurrida en Adamuz, los vecinos y afectados generan un duelo colectivo que afecta a su identidad
Las autopsias confirman que las 45 víctimas del accidente de Adamuz murieron en el acto: dónde se situaban los pasajeros
Tristemente, Adamuz ya se ha quedado para siempre grabado en la memoria colectiva de todo el país. Hay lugares que para la mayoría son desconocidos hasta que ocurre algo y desde ese momento ya se quedan en la retina y en la memoria de todos.
Muchos años han pasado desde la tragedia de Tous y los vecinos siguen cargando con el estigma. El recuerdo perdura de generación en generación. "Y te conocen más que nada por la tragedia se oye de todo", dice uno de los vecinos.
Para algunos está muy presente. Juan Manuel nació ese día: "Se quedó el pueblo aislado y para llevar a mi madre al hospital, pues bueno, fue un poco caótico" En esa encrucijada entre el dolor y la memoria siguen viviendo en Angrois: "Tengo 76 años y no se va a olvidar, eso no se olvida".
Otros lugares donde las tragedias han dejado marcados a sus vecinos
Biesca se asocia a riada aunque hayan pasado tres décadas. También ha pasado casi medio siglo desde el accidente aéreo de los rodeos, que marcó un antes y un después en los protocolos de seguridad.
Nada es igual, tampoco el alma de sus habitantes: "El duelo colectivo, el duelo comunitario afecta a la identidad del pueblo. Ocurren este tipo de cosas, se da una unión entre los vecinos muy potente", explica Fátima Lorca, doctora en psicología
Una herida colectiva, no solo en vidas humanas, el pueblo de Aznalcóllar, donde cinco millones de metros cúbicos quedaron cubiertos por aguas tóxicas: "La balsa se se rompió y eso llevó al pueblo de Aznalcóllar a una ecatatombe, no a una crisis generalizada". "Y se supera a base de tiempo". Es un ejemplo de cómo seguir adelante cuando se mezclan dolor y denuncia.