Una mujer encuentra un bebé olvidado en un carrito de madrugada en Gijón: "No sabíamos si estaba vivo"
Una mujer junto a su marido y una amiga encontraron el carrito en mitad de la calle
Las primeras investigaciones apuntan a que se trató de un despiste por parte de la madre
GijónUna mujer de Gijón se encontró este sábado con un carrito de bebé estacionado en la vía pública con un niño de unos tres años en su interior. Según relata La Nueva España, los hechos ocurrieron en torno a la una de la madrugada, cuando la mujer caminaba acompañada por su marido y una amiga. Al darse cuenta de la presencia del carrito y comprobar que había un menor en su interior, alertó de inmediato a la Policía Nacional.
Dos patrullas se desplazaron rápidamente hasta el lugar. Al llegar, los agentes inspeccionaron los objetos que había en el carrito y localizaron documentación que permitió identificar a la madre del pequeño. Aproximadamente media hora después, lograron dar con ella.
No existían indicios que impidieran que el menor regresara con su madre
Tras comprobar que la mujer se encontraba en buen estado y descartar que estuviera bajo los efectos del alcohol o las drogas, los policías concluyeron que no existían indicios que impidieran que el menor regresara con su madre ni señales claras de negligencia. Las primeras investigaciones apuntan a que se trató de un despiste por parte de la madre. Finalmente, la mujer se hizo cargo del niño sin que fuera necesario adoptar otras medidas.
La vecina que dio la voz de alarma reconocía horas después que la escena le dejó profundamente afectada. “Aún tengo el mal cuerpo”, confesó, subrayando el impacto que le produjo encontrar al pequeño solo y dormido en plena calle. Según otro medio local, El Comercio, el hombre que acompañaba a la mujer que descubrió el carrito asegura que el menor estaba dormido: "Estaba tan dormido que al principio no sabíamos ni si estaba vivo", confirma. "Mi mujer y yo volvíamos a casa después de acompañar a una amiga a la parada de taxis y vimos un carrito en mitad de la carretera, en un paso de peatones. Al principio creímos que era una silla vieja de las que utilizan para recoger chatarra, pero de pronto mi mujer dijo: hay un niño dentro... No dábamos crédito", concluye.