Martín Izagirre, el joven vasco a bordo de uno de los barcos atrapados en Ormuz: "Hemos visto pasar misiles por la noche"
Martín Izagirre, el joven vasco a bordo de uno de los barcos atrapados en el Estrecho de Ormuz, cuenta la crítica situación de la zona
La guerra en Irán llega al Estrecho de Ormuz: tres cargueros han sido atacados por la Guardia Revolucionaria
El Estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto clave en el mapa dentro del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. El ejército estadounidense ha bombardeado al menos 16 embarcaciones y la respuesta de Teherán no tardó en llegar: bombardearon tres cargueros, cumpliendo con el bloqueo a todo el paso marítimo.
Miles de barcos siguen bloqueados en el paso, un lugar que se ha convertido en el objetivo de ataques por ambas partes. La vía es un paso clave en el transporte energético, pero no solo preocupa el impacto económico que pueda haber en el resto de los países, sino las miles de personas que llevan semanas encerradas en el Estrecho. Como es el caso de Martín Izagirre, un joven vasco atrapado en Ormuz desde el 24 de febrero.
Martín es segundo oficial de un gasero y ha podido contar cuál es la situación de primera mano en una entrevista para ‘EnjakeETB’. El joven lleva desde diciembre en el mar, pero atrapado en el Estrecho de Ormuz desde el pasado 24 de febrero, donde tanto la entrada como la salida de cualquier barco, han sido bloqueadas por el conflicto.
Escuchan las explosiones y alcanzan a ver los misiles
La tensión en la zona tras conocer los últimos ataques ha aumentado. Una presión que entre las personas que van a bordo de las naves también están sintiendo. “A veces escuchamos exposiciones e incluso hemos visto por la noche algún misil”, explica. Cualquiera de estos ataques puede caer cerca de su posición, sin siquiera tener protección alguna: “Somos un barco mercante, es como si te dicen que cerca de tu casa va a caer una bomba, solo puedes cerrar ventanas y persianas”. Cualquier misil o cualquier dron, aunque sea uno de los cien que disparan, puede alcanzar su objetivo”.
Lo único que pueden hacer es esperar a que los ataques no sigan avanzando y a que puedan continuar su misión: poder cargar y descargar y volver a su hogar: “Ahora mismo estamos en Irak, esperando para entrar a la terminal y poder cargar. La intención es poder descargar en Bangladés, pero si la situación no cambia y el estrecho sigue cerrado, nos quedaremos aquí esperando hasta que todo sea más seguro”.
Nadie les garantiza que puedan cumplir con la entrega, o si quiera que puedan salir del Estrecho. No saben cuánto tiempo más estarán allí bloqueados, pero esperan a que la situación no vaya a peor y poder librarse de uno de los cientos de misiles que disparan los ejércitos: “Creo que un par de semanas mínimo no nos quita nadie”, decía el vizcaíno.