El proceso de Noelia Castillo hasta llegar a la eutanasia: tres fases, varios médicos y análisis de la salud mental en todo momento

El de Noelia ha sido un largo camino de médicos y tribunales sobre una decisión muy meditada
La muerte asistida de Noelia reabre el debate sobre la Eutanasia en España: de "aberración" a "un acto de amor"
Noelia Castillo, la joven de 25 años que ha decidido acogerse a su derecho a la eutanasia, se somete hoy al protocolo que hará efectivo su fallecimiento. Será de 15 minutos, con tres fármacos y sin presencia de sus padres, como lo ha pedido la joven. Pero, ¿cómo ha sido este proceso para ella hasta llegar aquí?
Es un camino largo de médicos y tribunales sobre una decisión muy meditada. El primer paso siempre lo da el paciente y es cuando se lo comunica a su médico de cabecera o especialista, que hace una primera valoración y da un plazo de 15 días al paciente para que se ratifique en su decisión.
Durante todo este proceso se analiza la salud mental para garantizar que es plenamente consciente y responsable de lo que conlleva el proceso. El segundo paso es el llamado médico consultor, que mantiene una entrevista presencial y confirma que se cumplen los requisitos. Y en la tercera fase, una comisión independiente da o no el visto bueno final.
Un proceso largo y meditado
Gloria Cantarell, vicepresidenta de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, explicaba a Informativos Telecinco el proceso. Es un proceso muy largo, empieza cuando la persona decide que quiere pedir la eutanasia, que quiere pedir ayuda para morir". Cantarell detalla que a partir de ahí "se pide al médico que la persona quiera, habitualmente es el médico de cabecera o especialista, y éste realiza una solicitud en un programa llamado de Ayuda para Morir".
Cuando la persona que está atravesando la enfermedad decide llevar a cabo una eutanasia se produce una "conversación con un primer médico" en el que la paciente "pueda entender que tiene otras posibilidades, sin presionar ni manipular". Tras esto, la vicepresidenta de la asociación cuenta que se producen 15 días de reflexión y se le proporciona "ayuda al profesional que tiene que hacer la eutanasia".
Una vez pasado el tiempo de reflexión, "la persona puede decir seguir adelante o echarse atrás. En el caso de seguir adelante, al cabo de 24 horas se firma el consentimiento informado, para ratificar la ayuda para morir", matiza Gloria Cantarell. 426 personas recibieron en España la eutanasia el pasado año, pero en el caso de Noelia, además ha tenido que afrontar un proceso judicial por la oposición de su familia.