El juez concede el primer permiso a Alfonso Basterra: la decisión todavía no es firme y el plazo para recurrir la decisión no ha terminado

El juez concede el primer permiso a Alfonso Basterra: la decisión todavía no es firme y el plazo para recurrir la decisión no ha terminado
Así ha concedido el juez el primer permiso a Alfonso Basterra. INFORMATIVOS TELECINCO
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El juez de Vigilancia Penitenciaria de Salamanca ha concedido el primer permiso penitenciario a Alfonso Basterra, condenado a 18 años de cárcel por el asesinato de su hija Asunta en 2013 y que se encuentra en la cárcel de Topas (Salamanca), en una decisión recurrible y que no se podrá ejecutar hasta que sea firme.

La Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal de Instancia de Salamanca ha estimado un recurso presentado por la defensa de Alfonso Basterra contra la negativa de Instituciones Penitenciaras de concederle su primer permiso ordinario.

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No es firme

De este modo, para que Basterra goce de ese permiso la resolución judicial debe ser firme, algo que todavía no lo es, ya que el plazo para recurrir ante la Audiencia de Salamanca no ha expirado, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en un comunicado este lunes.

Por lo tanto, no se puede asegurar ahora mismo que Basterra vaya a disfrutar de este permiso. Además, si se produce el recurso, habrá que esperar a lo que resuelva la Audiencia.

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Basterra recibió la misma condena que Rosario Porto (su exmujer y madre de Asunta), que se suicidó en 2020 en la cárcel de Brieva (Ávila) después de haber pasado siete años en tres prisiones: A Lama (Pontevedra), Teixeiro (A Coruña) y Brieva (Ávila).

La muerte de Porto se produjo sin que ella nunca admitiese su participación ni la de Alfonso Basterra en el asesinato de la menor, que fue encontrada sin vida en una pista forestal próxima a una casa propiedad de la mujer.

Sus declaraciones no convencieron ni al juez ni al jurado popular, que, por unanimidad, los declaró culpables de la muerte violenta de la pequeña después de que los análisis toxicológicos permitieran determinar que Asunta había sido sedada con benzodiacepinas varios meses antes de su muerte.