Los jóvenes abandonan la vocación por las expectativas laborales: por qué apuestan los estudiantes

Los jóvenes abandonan la vocación por las expectativas laborales. Informativos Telecinco
Compartir

Seis de cada 10 jóvenes españoles consideran que no podrán progresar en su vida por circunstancias externas que dificultan evolucionar incluso esforzándose. A pesar de ello, el esfuerzo sigue ocupando un "lugar central" para ellos: el 63,4% cree que éste permite conseguir lo que uno se propone y un 67%, que el éxito depende de no rendirse nunca, según un estudio de FAD Juventud.

Y aunque miles de jóvenes se han examinado esta semana de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) sus esperanzas para encontrar el trabajo de sus sueños no es tan fuerte como la ilusión que sienten por poder entrar a la universidad de cara al próximo curso.

PUEDE INTERESARTE

De hecho, la decisión de muchos de ellos por escoger carrera, pesa más las expectativas laborales frente a la vocación, según han confirmado algunos de ellos para el equipo de Informativos Telecinco: "Es importante que te guste, pero también hay que tener en cuenta las tareas que tiene porque al final de algo vas a tener que comer", "Pienso que mi ingeniería me va a asegurar un buen futuro", han contestado.

Las preocupaciones de cara a entrar al mundo laboral

Quien también tiene mucho que ver en estas decisiones tan importantes y que marcarán parte de su vida, es la familia y el entorno social, es decir, sus amigos: "Sueles de recibir comentarios de tus padres diciendo esa carrera no quiere salidas. Da igual que te guste, busca otra que tenga más salida", explica una de las estudiantes.

PUEDE INTERESARTE

Hay muchos jóvenes que deciden dejar de lado su sueño y dedicarse a estudiar una carrera que pueda garantizarle un trabajo cuando terminen los estudios. Pero no solo que tenga salidas, sino que tenga buenas condiciones salariales y de horarios porque la precariedad y la incertidumbre les condicionan.

Porque ellos lo que buscan es trabajar cuanto antes para conseguir ingresos, pero tienen muy claro que todo tiene un principio y que seguramente será más duro de lo que hayan imaginado durante los cuatro años o más que estén estudiando.

Además, son muy conscientes de que los sueldos no son muy altos y que la mayoría no alcanzan para poder sufragar todos los gastos de una vida cada vez más adulta, por lo que tratan de buscar la satisfacción laboral en las condiciones y las horas trabajadas. Ya que los sueldos no son siempre suficientes, quieren al menos que les compensen de otra manera.