El Príncipe, corazón de la convivencia en Ceuta: "No podemos permitir perjudicar años de amistad"

El Príncipe, corazón de la convivencia en Ceuta: "No podemos permitir perjudicar años de amistad"
Miles de inmigrantes se refugian en El Príncipe, corazón de la cordialidad en Ceuta. Informativos Telecinco
Compartir

En Ceuta, la convivencia es fundamental. Casi la mitad de la población es musulmana. En el barrio del Príncipe, esa cifra llega al 100%. Es una de las zonas más deprimidas del país, donde también se encuentran esos ejemplos de cordialidad que caracterizan a Ceuta.

Ahmed Enfed-Dal, presidente de la Asociación de Vecinos de El Príncipe, su barrio es "humilde y de trabajadores", pero también "somos los primeros en fracaso escolar, en paro juvenil, en paro entre mujeres, en paro de mayores de 45 años. Aquí ha habido mafias que se han aprovechado de los chavales que no tenían culto, que no tenían medios, para hacerlos trabajar de lo que fuera", narra este ciudadano.

PUEDE INTERESARTE

Los vecinos de El Príncipe han sido muy solidarios con los inmigrantes que llegaron a la Ciudad Autónoma el pasado 30 de julio. "Intentamos facilitarle comida y que estén bien porque no queremos que empiecen a delinquir, porque cuando uno se queda con hambre puede hacer cualquier cosa", relata Enfed-Dal.

La convivencia entre cristianos y musulmanes

Sobre si una situación como esta puede hacer peligrar la convivencia de Ceuta, el presidente de la Asociación de Vecinos de El Príncipe lo tiene claro. "Yo creo que Ceuta es muy fuerte. No creo que una cosa como esta pueda romper a la unión de las dos comunidades. Nosotros creemos que hay un solo un poquito grupo de energúmenos y no les vamos a hacer caso", relata.

PUEDE INTERESARTE

Uno de los rincones más especiales en el barrio de El Príncipe es la Parroquia de San Ildefonso. Juan José Carnero es hermano mayor de la Hermandad de Medinaceli. "El Cristo de Medinaceli es una de las figuras más veneradas de la ciudad. De hecho, le llaman el señor de Ceuta", explica.

Se encuentra en un barrio en el que prácticamente no quedan cristianos, es un barrio de gran mayoría musulmana, pero también hay una buena relación con esa comunidad. "Aquí han venido musulmanes y me han dicho, 'las imágenes son nuestras, de aquí del barrio no salen'. El Príncipe sin el Cristo y sin la Virgen no se concibe. Aquí hemos estado viviendo juntos toda la vida. Y siempre hemos tenido una relación de amistad. Nosotros hemos celebrado nuestras fiestas y ellos han participado y ellos han celebrado sus fiestas y nosotros hemos participado de sus fiestas. Lo que no debemos de permitir es que casos así esporádicos perjudiquen la convivencia y la amistad de años", explica.

Carnero, a diferencia del presidente de la asociación de vecinos, piensa que, si esta situación se prolonga demasiado en el tiempo, "si puede verse afectada esa convivencia", pero asegura que "se puede arreglar poniendo todo de nuestra parte", concluye Carnero.