La Academia General del Aire se despide de Eduardo Garvalena
Recibió la Cruz del Mérito Aeronáutico a título póstumo
Realizaba un vuelo de instrucción cuando su avión se precipitó al mar Mediterráneo
Sustituía a Francisco Marín, que también perdió la vida en un accidente
Este sábado la plaza de Armas de la Academia General del Aire (AGA) de San Javier acogió el funeral de Eduardo Fermín Garvalena, el comandante de la Patrulla Águila Crespo, de 39 años, que falleció el pasado 27 de febrero al estrellarse el avión C-101 que pilotaba, en aguas del mar Mediterráneo, cerca de La Manga.
El expiloto de la Patrulla Águila, cuyo féretro fue portado por sus compañeros, recibió a título póstumo la Cruz del Mérito Aeronáutico con Distintivo Amarillo.
Garvalena tenía 2.300 horas de vuelo y realizaba un vuelo de instrucción cuando el avión que pilotaba se precipitó al mar Mediterráneo. Estaba casado, tenía tres hijas y estuvo destinado en el Ala 14 de la base aérea de Albacete desde 2007, donde pilotó el avión de caza Eurofighter.
En 2016 formó parte del operativo de la OTAN en el Báltico y en 2017 luchó contra la piratería en África dentro la Operación Atalanta. Su padre fue el coronel Eduardo Garvalena, que entre 2004 y 2006 era el director de la AGA.
El 1 de junio de 2017 comenzó a trabajar en la Academia de San Javier y este año se disponía a afrontar su segunda temporada en el puesto Águila 5 de la Patrulla Águila.
Garvalena sustituía en la patrulla a Francisco Marín, quien también perdió la vida a los mandos de un C-101 tras estrellarse también contra el Mar Mediterráneo cerca de La Manga.
El comandante Daniel Melero, de 50 años y natural de Cádiz, y la alférez alumna Rosa María Almirón, de 20 años y natural de Lucena (Córdoba) murieron el 18 de septiembre en una avioneta T-35 en aguas del mar Menor, cerca del club náutico de Santiago de la Ribera y de las instalaciones de la AGA.