Justicia Animal denuncia que la práctica habitual para matar perros es ahorcarlos

INFORMATIVOSTELECINCO/AGENCIAS
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El perro tenía las patas traseras apoyadas al suelo, lo que indica que sufrió "un horror antes de morir, aguanto hasta que las patas ya no podían soportar más el peso de su cuerpo", según ha indicado la organización.

Justicia Animal ha asegurado que el animal "sufrió durante horas, luchando por vivir, pero de nada le sirvió, su dueño, un individuo cruel y sin escrúpulos, quiso que su perro muriera con el mayor sufrimiento posible", ha señalado.

Asimismo, la organización ha afirmado que el dueño del perro pretendía hacerle sufrir, "mirando al animal agónico y sin duda satisfecho de lo que había hecho". Estos hechos prueban, ha señalado, que quienes actúan de esta manera son personas que "disfrutan con el sufrimiento ajeno, son psicópatas".

Al lugar de los hechos se desplazó la Guardia Civil aunque en el momento de su llegada el animal "ya se encontraba con el sufrimiento horrible en su rostro que padeció antes de morir", afirma Justicia Animal.

Un delito con pena de cárcel

Para la Asociación, "desgraciadamente en muchos pueblos existen estos lugares, colgaderos oficiales donde ahorcan a los perros de caza que ya no 'sirven', que están enfermos o demasiado viejos para seguir siendo útiles".

La organización en defensa de los animales ha declarado que estos hechos deben hacerse públicos. "Se debe saber que en España aún se permite horcar perros en los pueblos", ya que "es sabido por todos que estas actividades son constitutivas de un delito en el Código Penal con penas de hasta un año de cárcel". RSO