Dan el alta al boliviano que perdió un brazo y fue abandonado por sus jefes
Melgar Vargas, de 33 años, perdió su brazo izquierdo con una máquina de amasar en una empresa del polígono Real de Gandia, Valencia, donde trabajaba sin contrato y permanecía durante 12 horas por un sueldo mensual de 700 euros al mes.
El hombre ha sido dado de alta, aunque sufre de fuertes dolores que lo obligan a tomar tres pastillas analgésicas al día. El inmigrante boliviano ha respondido a los empresarios que alegaron que él se encontraba en periodo de pruebas.
"Es mentira, yo nunca estuve a prueba", ha asegurado Melgar Vargas, que acaba de ser regularizado por "razones extraordinarias".
Tras el accidente la empresa panificadora donde ocurrió el accidente fue visitada a una inspección de trabajo que encontró "graves deficiencias de seguridad e higiene".
Ahora, Melgar Vargas pide que se haga justicia no sólo por él, sino también por todos los demás que trabajan sin contrato".