La Guardia Civil fue a la casa de La Zarza pero los niños no abrieron

El colegio de los niños dio la voz de alarma. Algo estaba sucediendo en la familia de Rocío Aguilar. Habían dejado de ir a recoger al niño de 5 años al colegio y los pequeños comenzaron a ir a clase algo desaliñados y sin desayunar. En el centro lo observaron e intentaron buscar explicaciones, primero llamando directamente a la madre, después avisando a la Guardia Civil y a los servicios sociales. Pero nadie contestaba las llamadas. Cuando la patrulla de la Guardia Civil se presentó en la vivienda, los niños dijeron que su madre dormía y que ellos no iban a abrir la puerta.
