Cómo es la legislación para los inmigrantes en España
La legislación para los inmigrantes variará en función de si se trata de residentes legales o irregulares
Existen derechos básicos que se garantizan a los inmigrantes irregulares, aunque se han visto mermados en los últimos años
Es importante distinguir entre inmigrantes y refugiados: sus derechos y los motivos de su traslado son muy distintos
MadridSe considera inmigración irregular o inmigración ilegal al movimiento migratorio de personas a través de las fronteras sin atender los requerimientos legales del país de destino y, en ocasiones, también del país de procedencia. Esta situación se contrapone a la de los migrantes legales, que son aquellos que entran en un nuevo país cumpliendo los distintos requisitos legales que se exijan en él. En el caso de España, los migrantes legales gozan de gran parte de los derechos que se asocian a los nacionales españoles; sin embargo, en el caso de la inmigración ilegal, tan solo se garantizan los derechos más básicos. ¿Cómo es la legislación en España para los inmigrantes ilegales? ¿A qué tienen derecho realmente y cómo se han visto reducidos estos derechos?
¿Cómo es la legislación en España para los inmigrantes ilegales?
La persona que se encuentra en situación de inmigración irregular es considerada un inmigrante irregular, un inmigrante ilegal, un inmigrante sin papeles o simplemente un 'sin papeles’, al no disponer de permiso de residencia o permiso de trabajo. Sin embargo, existen ciertos derechos básicos que son garantizados. Son los siguientes:
- Derecho a la salud
En realidad, el acceso a la sanidad por parte de los inmigrantes ilegales se ha visto mermado en los últimos años. Tal y como recuerda la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes Indocumentados (Picum), la Ley General de Sanidad no 14/1986 afirma que “son titulares del derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria todos los españoles y los ciudadanos extranjeros que tengan establecida su residencia en el territorio nacional”.
A pesar de esta Ley general, el parlamento español adoptó el Real Decreto-Ley 16/2012 como parte de sus medidas de austeridad, para "garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones". El Decreto entró en vigor el 1 de septiembre de 2012, y desde sus inicios ha sido criticado por varias organizaciones de salud y de la sociedad civil por su naturaleza discriminatoria, ya que limita el derecho a la atención sanitaria de determinados grupos vulnerables, especialmente el de los migrantes irregulares.
Según recuerda la Plataforma, "antes de la adopción del Real Decreto-Ley 16/2012, el acceso al Sistema Nacional de Salud (SNS) en España era universal y gratuito. A los migrantes irregulares se les pedía únicamente presentar una tarjeta sanitaria individual que podía obtenerse basándose en un requisito de residencia, un documento de identidad y el hecho de estar empadronados”. Sin embargo, con la aprobación del Real Decreto, el requisito de residencia deja de ser suficiente para obtener la cobertura sanitaria, y un amplio sector de la población se ha quedado sin atención sanitaria.
Sin embargo, al menos en teoría, se permite el acceso a los servicios de asistencia sanitaria de urgencia a los migrantes irregulares y a la atención primaria y secundaria a los menores de 18 años y a las mujeres embarazadas en situación irregular. La plataforma denuncia que este derecho, en muchas ocasiones, no se cumple.