El hermano de Carcaño y su novia han sido absueltos en el caso Marta del Castillo. El hermano del único condenado por el asesinato de Marta ha sido absuelto del delito de encubrimiento que se le imputaba, al haber ayudado presuntamente a Carcaño a hacer desaparecer el cuerpo de la joven, además de ser exonerado de otros delitos de amenazas, contra la integridad moral y profanación de cadáveres por los que venía acusado. a sentencia para absolver a Delgado es los hechos probados de lo que hizo ese día, ya que se recuerda que "salió de su domicilio a las 20.40 horas y se dirigió a casa de Dª Rosa Mª, su exmujer, para estar con ella y su hija común hasta que fue recogido a las 23’30 horas por Dª María García Mendaro, quién le llevó al bar de su propiedad Dseda, en el que estuvo trabajando hasta las 03.10 horas del día 25, desde donde se fue a un establecimiento de copas en la calle Albaida, regresando a su casa a las 04.00 horas", lo que confirma, según la sentencia, que Delgado no estuvo en su domicilio cuando Carcaño y El Cuco trasladaron el cuerpo.
María García, la novia del hermano de Carcaño también ha corrido la misma suerte que los otros dos imputados, al ser absuelta de los delitos de encubrimiento, contra la integridad moral y profanación de cadáveres por los que estaba acusada. La sentencia destaca que la conducta de García al facilitar la labor policial "corrobora la más absoluta ignorancia de esta acusada sobre los hechos"La sentencia destaca que "la conducta de Dª María, facilitando la labor policial corrobora periféricamente la más absoluta ignorancia de esta acusada sobre los hechos enjuiciados", lo que también corrobora "el hecho de mantener una cita con un compañero de facultad a pesar de que pudiera detectar algo extraño en el piso", dado que si García hubiese conocido los hechos "una persona consciente de esa posibilidad hubiera cancelado la cita para estudiar en ese domicilio con cualquier excusa". García dispone de la coartada de varios compañeros de facultad y amigos, además de su novio, que aseguraron que la acusada estuvo toda la tarde del día 24 estudiando en una biblioteca, que posteriormente estuvo con una amiga, y después se vio con Francisco Javier Delgado, por lo que no llegó al domicilio hasta pasadas las 0.00 horas del día 25, algo que ha quedado corroborado por todos los testimonios anteriores. Además, las llamadas recogidas en su teléfono la sitúan en los lugares en los que ella aseguró estar.