La leyenda negra del número 14 de la calle Gavarda de Benimámet: dos asesinatos en ocho años
En 2018, un joven con problemas psiquiátricos acabó con la vida de su madre e intentó matar a su padrastro. 8 años después, un hombre y sus padres han asesinado a otro vecino
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Los vecinos del edificio situado en el número 14 de la calle Gavarda de Benimámet (Valencia) han revivido el horror 8 años después. Juan Carlos, vecino de la puerta cinco, moría a manos de un hombre y de sus padres residentes en la puerta 8. Una disputa por los ruidos y las molestias que provocaba el presunto asesino acabó con un brutal asesinato a puñaladas.
Fue la madre de la víctima, una anciana con la que vivía, la que dio la voz de alarma al ver a su hijo en un charco de sangre en la vivienda de los presuntos asesinos.
Los hechos se produjeron este domingo sobre las 15:30 horas. En cuestión de minutos, llegaron al edificio numerosas patrullas policiales y los equipos sanitarios, que no pudieron hacer nada para salvar la vida de Juan Carlos.
Historia negra
Un crimen que acrecienta la historia negra del número 14 de la calle Gavarda, donde el 13 de mayo de 2018, Iván acabó con la vida de su madre, hirió de gravedad a su padrastro y trató de quitarse la vida, según informa Levante-Emv.
El joven de 25 años llevaba un tiempo con problemas psiquiátricos, incluso había sido llevado al hospital por sus familiares para que fuera internado, aunque los médicos decidieron finalmente que acudiera a una cita ambulatoria con el psicólogo, una visita que nunca realizó.
Unas semanas después, Iván entró en el dormitorio donde dormían su madre y su pareja. Sin mediar palabra, el joven asestó una puñalada a su madre, provocándole la muerte casi instantánea, mientras que el padrastro consiguió repeler el ataque. A continuación, Iván intentó quitarse la vida, sin conseguirlo.
Los dos crímenes, cometidos con un lapso de ocho años, están marcados por la violencia extrema ejercida por sus autores. En ambos casos, las víctimas fallecieron tras ser atacadas con un cuchillo y en ninguno de los dos casos, los fallecidos tuvieron opción a defenderse.