La mujer encontrada muerta en Valladolid junto al cuerpo sin vida de su madre convivió con su cadáver durante cinco meses
El resultado de los análisis forenses ha confirmado la hipótesis preliminar de los agentes que se desplazaron al domicilio donde fueron halladas
Encuentran muerta a una hija y su madre en Valladolid
ValladolidLa investigación ya conoce las conclusiones de los forenses sobre el dramático hallazgo de una mujer y su madre muertas en el interior de un domicilio del barrio de Parquesol de Valladolid sin signos de violencia. Ya en el primer análisis policial los agentes apuntaron a que la hija podía haber convivido con el cadáver de la progenitora, pero se esperaba al resultado de la autopsia para verificarlo y para esclarecer las causas de la muerte.
Sus cuerpos sin vida fueron localizados hace dos semanas, el 12 de mayo, en un domicilio del número 42 de la calle Hernando de Acuña. Sucedió después del aviso de una familiar, hija y hermana, respectivamente, de las dos fallecidas, tras extrañarse por la cantidad de tiempo que llevaba sin tener noticias de ellas. Y sus sospechas terminaron por certificar lo peor: ambas, una de 63 años y otra de 87, eran encontradas sin vida en el inmueble.
La hija llevaba cinco meses conviviendo con el cadáver de su madre
Según ha revelado el estudio de los forenses, del que se hace eco el medio ‘El Norte de Castilla’, los agentes estaban en lo cierto con su hipótesis preliminar: la hija había convivido con el cadáver de su madre. Concretamente, durante cinco meses, que es el lapso de tiempo que estiman que transcurrió entre una muerte y otra. Primero la de la octogenaria y después la de su hija.
El intervalo temporal, además, se ha efectuado porque el deceso de esta última se ha fijado en días antes de que la familiar, es decir, su hermana, diese la voz de alarma a las autoridades, preocupada por no saber nada sobre ellas.
Fue entonces cuando, el 12 de mayo, iniciando un operativo, los agentes accedieron a la vivienda y descubrieron todo, siendo desde entonces cuando arrancó la investigación policial para esclarecer los hechos, sobre los que no había signos de algún episodio violento.
En ese sentido, la autopsia también respalda esas conclusiones preliminares: los fallecimientos de ambas han tenido lugar por causas naturales.
Según El Norte de Castilla, la octogenaria tenía ya una salud muy delicada y siempre la veían en silla de ruedas, paseada por su hija, con guantes y mascarilla. Cuando en los últimos días vieron a esta última salir sin ella, le preguntaron por la salud de la progenitora, pero ella, al parecer, se limitaba a decirles que no se podía mover.
Ahora, la autopsia ha confirmado que estuvo cinco meses conviviendo con el cadáver de su madre antes de morir ella también.