El hombre que mató a patadas a la madre de su expareja en Mallorca como “castigo”, condenado a prisión permanente revisable: se ensañó 15 minutos con la víctima
El hombre portugués que mató a patadas a su suegra en la Colònia de Sant Jordi en 2023 ha sido condenado a prisión permanente revisable
El hombre procesado este jueves llamó a su expareja durante el crimen para que "oyera sufrir a su madre"
El hombre portugués que asesinó a patadas a su suegra en la Colònia de Sant Jordi, en la isla Mallorca, un suceso ocurrido en septiembre de 2023, ha sido condenado a prisión permanente revisable este jueves.
El juez ha considerado probado que el individuo de 47 años propinó fuertes y numerosas patadas con su talón en la cabeza durante unos 15 minutos a la víctima, de 74 años, hasta causarle la muerte, buscando y causando con ello un sufrimiento innecesario e inhumano en la víctima.
Un crimen "inhumano": el procesado deberá indemnizar a la hija y no podrá residir en Mallorca
Lo hizo además, según se recoge en la sentencia, consultada por 'Europa Press', "en un contexto de dominación, poder, control y desprecio hacia la mujer" y tiene en cuenta el agravante de género. El condenado tendrá que indemnizar a su expareja, hija de la víctima, en 300.000 euros. Después de la cárcel, el juez prohíbe al hombre residir en Mallorca durante 10 años.
Cabe recordar que el pasado 14 de mayo el Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial de Baleares declaró al hombre culpable de asesinato considerando el crimen "inhumano" y que fue cometido sobre una persona "extremadamente frágil". Los miembros del tribunal popular acordaron el veredicto en apenas unas horas.
El procesado cometió el crimen con un evidente "desprecio hacia la mujer"
El veredicto subrayó que el hombre actuó sabiendo que la víctima no podría defenderse. Además, el procesado llevó a cabo el ataque con el objetivo de "castigar" a su expareja a través de la muerte de su madre y causarle un sufrimiento que se considera "innecesario e inhumano".
Además, los miembros del jurado popular consideraron probado que cometió el crimen con un evidente "desprecio hacia la mujer" y contra una persona que, debido a su edad y su débil estado de salud, era "extremadamente frágil" y "especialmente vulnerable".