Rastrearán el teléfono de quienes estuvieron en la montaña los mismos días que Jonathan Andic antes de la muerte de su padre
La jueza solicita rastrear los teléfonos de las personas que acudieron a la montaña los mismos días que el investigado
Los Mossos comprobaron que Jonathan Andic mintió y no caminó con su padre en los últimos 10 años: las últimas investigaciones de la jueza
La jueza a cargo del caso de la muerte del fundador de Mango este miércoles no descartaba la implicación de terceras personas y señalaba a la psicóloga familiar por mediar entre padre e hijo para que le cediese la herencia en vida. Además, pidió investigar las comunicaciones del teléfono de Jonathan Andic.
Este jueves, la magistrada ha pedido además rastrear la señal de todos los móviles que estuvieron en Montserrat en los días previos a la muerte de Isak Andic en busca de posibles coincidencias con el acusado, porque los repetidores de la zona podrían aclarar si en la montaña en la que se produjo la presunta caída pudo haber otras personas más allá del investigado y la víctima.
Además de las conexiones, también quiere los datos de esos teléfonos móviles y señala a los que subieron con Jonathan Andic a la misma montaña las veces previas a la muerte de su padre. Y no ha descartado que la psicóloga tenga algo que ver, porque fue ella quien animó al dueño de mango a dejarle toda su herencia a su hijo en vida para no perder la relación entre ambos.
Las pruebas que señalan a Jonathan Andic
Pese a que el testimonio del investigado y su coartada parecía muy sólidos, según va avanzando la investigación se destapan algunas de las posibles mentiras de Jonathan Andic, como cuando aseguró que salía a caminar con su padre habitualmente, pero las conversaciones analizadas entre los dos de los últimos 10 años demuestran que nunca lo llegaron a hacer.
Solo salieron a andar el día de la muerte de Isak, una prueba que apunta al investigado como el hecho de que desconectara una aplicación de salud de su iPhone justo antes de su viaje a Ecuador, donde supuestamente le robaron el teléfono, algo que la jueza considera como una maniobra deliberada para no dejar rastro digital de sus movimientos.