Ahogamiento

Una corriente de retorno, un fenómeno peligroso y poco conocido, posible causa del ahogamiento de una menor en la playa de La Laja

Playa de La Laja, en Las Palmas de Gran Canaria. Europa Press
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La muerte de una menor de 12 años, localizada sin vida este martes a unos 200 metros de la costa y a seis metros de profundidad tras desaparecer en el agua de la playa de La Laja, en Las Palmas de Gran Canaria, ha puesto el foco en el peligro de las corrientes del mar.

La niña había desaparecido después de que los servicios de emergencia recibieran un aviso por dos menores con dificultades para salir del mar. Un niño de 11 años sí pudo ser rescatado con vida por los socorristas de Cruz Roja y trasladado al Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias con síntomas leves de ahogamiento.

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El presidente de la asociación 'Canarias, 1.500 Kilómetros de Costa', Sebastián Quintana, apunta en declaraciones recogidas por 'Canarias7' a que "todo apunta a que la menor fue sorprendida por una fuerte corriente de retorno", "uno de los fenómenos más peligrosos y, al mismo tiempo, más desconocidos para la mayoría de los bañistas". Según explica, La Laja es una playa caracterizada por este tipo de corrientes y la hipótesis más probable es que la menor fuese arrastrada mar adentro y que el otro menor quedara también atrapado en la misma corriente, aunque esta explicación no ha sido confirmada oficialmente.

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La intervención del servicio de socorrismo fue clave para evitar más víctimas

El experto destaca que hay un error habitual, como es intentar regresar a la orilla nadando en dirección hacia ella, cuando hay que dejarse llevar, ahorrar energía y, cuando la corriente disminuya, nadar en paralelo a la costa. Quintana destaca que en este caso "podríamos haber estado hablando de dos muertes".

La intervención del servicio de socorrismo, precisa, fue clave. Además, pide una mayor supervisión por parte de las familias con menores y prestar más atención a las banderas de las playas, así como evitar el llamado 'síndrome del héroe equivocado'. Cualquier intento de rescate debe realizarse con un objeto flotante.

Una peligrosa corriente marina

La RAE, mientras, define la resaca en el mar como una "corriente marina debida al retroceso de las olas después que han llegado a la orilla" y recoge "corriente" y "marea" como términos sinónimos o afines en esta acepción.

Los especialistas definen las corrientes de retorno, también conocidas como corrientes de resaca, como flujos de agua intensos y estrechos que se desplazan desde la orilla hacia mar adentro y pueden arrastrar a los bañistas, dificultando su regreso a la costa. Ya son cinco muertes por ahogamiento registradas en la costa canaria en lo que va de año.

Un amplio dispositivo de búsqueda por tierra, mar y aire

La alerta se recibió en torno a las 13:35 horas. Los socorristas de Cruz Roja lograron rescatar con vida al niño de 11 años y fue evacuado a un hospital, mientras se desplegaba un amplio dispositivo de búsqueda para localizar a la niña. En el operativo participaron, entre otros recursos, un helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES), Salvamento Marítimo, la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Policía Local y su unidad de drones, Bomberos, el Servicio de Urgencias Canario (SUC), Salva-Emer y Cruz Roja.

Los equipos rastrearon la zona por tierra, mar y aire hasta que los buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil localizaron el cuerpo sin vida de la menor a unos 200 metros de la costa y a seis metros de profundidad, frente a la zona de las piscinas naturales de La Laja. El cadáver fue trasladado por una embarcación de la Benemérita hasta el muelle de San Cristóbal. El suceso se produjo además en un contexto de prealerta por fenómenos costeros, activada desde el lunes en Gran Canaria ante la previsión de viento del nordeste y oleaje.