Las extrañas circunstancias en las que murió la pareja mantienen múltiples interrogantes abiertos: la autopsia y el informe forense serán claves para hallar respuestas
Las incógnitas tras la muerte del matrimonio irlandés de Cullera: del agua turbia del jacuzzi y las supuestas lesiones punzantes a la hipótesis accidental
ValenciaContinúa el misterio alrededor de la muerte de un matrimonio irlandés en Cullera. De 50 y 45 años, sus cuerpos sin vida fueron encontrados por sus hijos menores en un jacuzzi de la lujosa villa que tenían alquilada en la exclusiva urbanización Cap Blanc de la localidad valenciana, donde en la tarde del martes la tranquilidad del lugar quedaba inmediatamente rota por un suceso todavía lleno de incógnitas.
A la espera de que la autopsia y el informe del forense arrojen luz a qué podría haberles sucedido, distintos elementos mantienen a los investigadores explorando las distintas hipótesis sobre ambos decesos. Cuando los agentes les encontraron sus cuerpos estaban desnudos y no había ningún signo evidente en la casa que indicase la participación de terceras personas. No había ninguna puerta ni ninguna ventana forzada. Los hijos, menores de 14 y 16 años, también estaban dentro y no escucharon ningún ruido. Tampoco había signos de violencia entre las víctimas. Apenas hallaron algunas pequeñas lesiones de carácter punzante en uno de los cuerpos, –sobre las que también hay algunos interrogantes–, al tiempo en que apreciaron que el agua del jacuzzi estaba turbia, algo que también les resultó extraño a los efectivos de la Guardia Civil allí personados, que tomaron una muestra para su análisis.
¿Qué pasó con el matrimonio irlandés en Cullera? ¿Cómo murieron?
Las preguntas que se mantienen en el aire son múltiples: ¿qué pasó exactamente? ¿cómo murieron? ¿quién falleció primero? ¿murieron por la misma causa? ¿por qué el agua estaba turbia? ¿pasó algo con el jacuzzi? ¿le echaron algo al agua? ¿habían ingerido algo previamente? ¿por qué tenía uno de los cuerpos esas pequeñas lesiones punzantes? ¿cómo se produjeron? ¿intentó uno de ellos asistir al otro? Son todavía muchas las preguntas y, junto a todo ello, parece además significativo el hecho de que los hijos, que estaban en la planta inferior, no escuchasen ruido alguno. Ni una alarma, ni un golpe, ni un grito… Nada. Las cámaras de vigilancia tampoco captaron a nadie alrededor del inmueble.
Los primeros agentes en llegar al domicilio donde sucedió todo, a aproximadamente las 17:00 horas del pasado martes, lo evidenciaron: había “indicios de que pudiera haber pasado algo raro”. Y, en efecto, las circunstancias en estos momentos permanecen siendo extrañas, aunque la hipótesis que va ganando fuerza en todo esto es la que apunta a la posibilidad de una muerte accidental, en detrimento de la que apunta a una muerte no natural o a una muerte violenta. Incluso la relación que pudieran tener las pequeñas lesiones en uno de los cuerpos, –sobre las cuales se ha llegado a especular si pudiese relacionarse con el consumo de drogas–, podría enmarcarse dentro de la posibilidad del accidente si, por ejemplo, uno de ellos hubiese intentado socorrer a la otra persona por alguna razón. De hecho, según informa Las Provincias, los agentes habrían localizado pequeños restos biológicos y de sangre en el entorno del jacuzzi que podrían ser coincidentes con las heridas.
Por ello, según cita este medio, tampoco se descarta la hipótesis de un accidente encadenado, y se presta especial atención al punto en el que localizaron los cuerpos: el jacuzzi.
¿Qué pasó en el jacuzzi?
Como parte de la investigación, no solo se analiza la muestra del agua turbia que los agentes encontraron al llegar al lugar, donde acudieron después de que los menores, que encontraron los cadáveres, llamasen al casero pidiendo ayuda, siendo éste el que alertó al 112, que movilizó a los agentes de la Policía Local de Cullera y Guardia Civil. Estos últimos, además, se centran ahora en estudiar esa bañera de hidromasaje. A la espera de la autopsia, es importante conocer si todo estaba funcionando correctamente o si, por el contrario, pudiese haber algo en ella que desencadenase el accidente: un fallo técnico que provocase un atrapamiento accidental; la fuerza de succión; una posible acumulación de algún gas o sustancia que pudiese provocar una pérdida de conocimiento, etc.
Por ahora, en cualquier caso, reinan los interrogantes. Con la investigación, a cargo del Grupo de Homicidios de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia, bajo secreto de las actuaciones, el informe forense será lo que permita esclarecer la causa de las muertes y acerque a la resolución y esclarecimiento de los hechos.

