Nuevo crimen machista en Italia: secuestra a su exmujer y la arroja desde un viaducto de 40 metros antes de suicidarse
Lorena Isceri, de 45 años, logró llamar al 112 mientras iba en el maletero del coche de su exmarido, que la arrojó por un viaducto
Un hombre mata a su mujer arquitecta y a su hijo futbolista y luego se suicida: Italia, conmocionada por un nuevo crimen machista
Lorena Isceri, una mujer italiana de 45 años, fue secuestrada y arrojada desde un puente de una autopista cercana a Florencia el pasado 3 de septiembre. Su exmarido, Federico Vella, un florentino de 36 años y directivo de una empresa de alquiler de coches, se quitó la vida tras secuestrarla y matarla.
Tal y como informa ‘Corriere della Sera’, fue pasadas las 14:30 horas cuando el coche llegó a un viaducto situado en una de las principales autopistas que cruzan el país y el hombre arrojó a la mujer, a la que había llevado hasta allí metida en el maletero.
Se trata del séptimo asesinato machista en Italia desde mediados de agosto. Isceri, que trabajaba en el sector veterinario, aún conservaba su teléfono y logró llamar a una línea de emergencia, informando a los operados de que había sido secuestrado.
La Policía investiga si la mujer fue asesinada antes de arrojar su cuerpo
Vella detuvo el coche, le quitó y el teléfono y supuestamente la arrojó desde el puente, antes de saltar él mismo. Tras la llamada de la víctima, la policía rastreó la señal de su teléfono, pero llegó demasiado tarde para evitar el homicidio. Los agentes tratan de averiguar si Isceri fue asesinada antes de ser arrojada del puente.
Según el citado medio italiano, la pareja había roto tras varias discusiones, una decisión que él no aceptó. El hombre se plantó en el garaje comunitario donde ella solía aparcar, en un barrio residencial de la ciudad. En cuanto Lorena estacionó su todoterreno, Federico apareció por sorpresa, la agredió y la dejó semiinsconsciente.
Entonces le ató las piernas y las muñecas con bridas de electricista y la encerró en el maletero junto a su mochila. La mujer pudo dar la voz de alarma llamando al 112, una llamada que duró unos 20 minutos, en los que la víctima facilitó datos clave como el modelo del coche, la matrícula y la identidad del agresor.
La Fiscalía ha ordenado el traslado de los cadáveres para realizar las autopsias y los análisis toxicológicos, mientras los investigadores analizan los teléfonos móviles confiscados para esclarecer los detalles de un crimen meticulosamente planeado.