Un juez investiga a tres empleadas de un colegio de Alcalá de Henares por presunto maltrato a bebés

Un juez investiga a tres empleadas de un colegio de Alcalá de Henares por presunto maltrato a bebés
Investigan a tres empleadas de un colegio por presuntos malos tratos. Europa Press
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Un juzgado investiga a una maestra de infantil y a dos directivas del colegio concertado Alborada de Alcalá de Henares (Madrid) por presunto maltrato a bebés el curso pasado, según ha publicado 'El País' y han confirmado fuentes jurídicas a EFE.

Un juzgado de Torrejón de Ardoz ha incoado diligencias previas por presuntos delitos de torturas, contra la integridad moral y tratos degradantes en una investigación que se dirige contra la docente y también contra las dos directivas, por la falta de reacción del centro ante las advertencias de otras trabajadoras.

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Según publica 'El País', a la educadora se le atribuyen agresiones que incluyen golpes en la cabeza y en la boca a los niños, de entre pocos meses y un año, y también la ingesta forzada de comida tapando la nariz a los niños.

Esta publicación también señala que la denuncia de maltrato contiene un audio y un vídeo y que la investigación comenzó en agosto, cuando dos trabajadoras del centro denunciaron lo ocurrido en una comisaría de Torrejón de Ardoz. El juzgado de dicha localidad que inició la causa e incoó diligencias previas contra las tres investigadas se ha inhibido para que lo ocurrido se pueda investigar en otro juzgado de Alcalá de Henares, que es la localidad en la que se ubica el centro educativo.

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La denuncia recoge el terror de los niños ante algunas situaciones

El procedimiento, según recoge el mismo medio, se ha abierto por supuestos delitos de torturas contra la integridad moral y tratos degradantes contra una maestra y dos directivas del centro que no hicieron anda pese a que ya habían sido advertidas. La denuncia además se apoya en un audio y en un vídeo grabado a escondidas por otras docentes.

Los bebés de su clase lloraban más que los del resto, según recoge la denuncia que también confirma que los padres de una alumna llegaron a ver que la niña empezaba a manifestar en casa “terror a la cuchara” y otros niños de otros grupos mostraban pánico al salir al patio si la educadora estaba en él