Roger Ferrer sintió toda la operación de apendicitis por un fallo en la anestesia: "Estaba inmovilizado por la sedación"
Un fallo en la anestesia no desactivó el sistema nervioso de Roger Ferrer, por lo que sintió durante toda la operación
Un riñón de cerdo mantiene a un paciente con vida 271 días hasta recibir un trasplante de un órgano humano
Roger Ferrer entró en pánico durante su operación de apendicitis al sentir absolutamente todo lo que le hacían los cirujanos y encima no podía comunicarse con ellos. La sedación paralizó todo su cuerpo y, en cambio, un fallo en la anestesia provocó que su sistema nervioso estuviera activo y sintiera absolutamente todo.
"Me empezaron a hacer los cortes, yo empecé a gritar de dolor... pero no podía interactuar", empieza contando Roger sobre el momento en el que descubrió que la anestesia había fallado. Sin embargo, todo empeoró rapidamente en su cabeza, cuando vio que era imposible comunicarse con el cirujano o los auxiliares del quirófano porque la sedación había inmovilizado su cuerpo: no podía hacer gestos con las manos, mover la boca o siquiera los ojos.
En un relato adelantado a 'Diario.es', Roger Ferrrer detalla qué pensó en el momento que aceptó la realidad: "Entré en pánico, la cabeza se me fue, empecé a concentrarme en la cara...". La solución de la víctima fue "centrarse en mover los ojos" porque pensaba que en algún momento "los médicos iban a mirarme". Pero la sedación impedía cualquier leve movimiento en su mirada.
A todo esto, se sumó una nueva dificultad durante la operación y llegó a rondar por su cabeza la idea de que se iba a morir: "Empecé a notar que me estaba asfixiando, que no me llegaba el aire, que no me llegaba el oxigeno...".
La explicación de la anestesista a Roger Ferrer y su estado tras cuatro años
La anestesista, al acabar la operación de apendicitis, se disculpó antes el paciente y le dio explicaciones. "Me dijo que ya sabían que esa máquina no funcionaba bien, que el lunes tenía que haber ido un técnico a arreglar esa máquina", sentencia.
"En el estrés postraumático el cuerpo va por un lado y la mente por otro... tú haces lo que puedes", declara Roger Ferrer. Ahora, después de cuatro años y sin haber recibido una indemnización, sentencia: "Mi mujer ha pasado ser una pareja a ser una cuidadora".