¿De verdad antes nevaba más que ahora?
La percepción popular de que antes los inviernos eran más blancos y crudos no es infundada, según demuestra la evidencia meteorológica
España se cubre de nieve ante el paso de la borrasca Kristin
El viejo dicho popular de que 'antes nevaba más que ahora' es una percepción común que resuena en la memoria colectiva, evocando inviernos supuestamente más blancos y crudos. Pero, ¿qué hay de verdad en esta afirmación? ¿Es más bien producto de la nostalgia basada en recuerdos subjetivos de la infancia? Lo cierto es que esta percepción popular no es infundada, a pesar de que con fenómenos como la borrasca Kristin que hoy afecta a nuestro país nos entren las dudas. Hay evidencia científica de que la nieve se ha reducido en muchas regiones, especialmente a bajas y medias altitudes, y que las condiciones para las nevadas frecuentes y duraderas han cambiado a causa del calentamiento global, pero también hay matices.
Registros históricos
Aunque las series de nieve de AEMET son menos completas que las de temperatura y precipitación, sí existen registros continuos de espesor de nieve en ciertos observatorios desde 1981. Un caso representativo es el del observatorio de Navacerrada, donde durante la temporada otoño-invierno 2022-2023 se registraron solo cinco días con más de un centímetro de nieve entre el 1 de octubre y el 9 de enero, la cifra más baja desde que hay datos homologados. Este dato ilustra una tendencia clara. En zonas de montañas medias y bajas hay menos días consecutivos con nieve que hace unas décadas, acompañando el incremento de las temperaturas medias en España.
Un análisis reciente de cobertura nival mediante imágenes satelitales (2000–2024) en los Macizos Cantábricos identifica reducciones tanto en duración como en extensión de la nieve año tras año. El estudio utiliza series satelitales detalladas para estimar reducciones en la duración del manto de nieve, especialmente a altitudes superiores a 1.500 metros. Además, concluye que el momento del fin de la nieve en primavera ocurre cada vez más temprano, mientras que el primer día con nieve tiende a ocurrir apenas un poco más tarde que antes, resultando en una estación nival más corta.
Influencia del cambio climático
Los datos de AEMET y los modelos climáticos coinciden en que el calentamiento global está retrasando las primeras nevadas y acortando la temporada nival en muchas zonas de España. Por ejemplo, un análisis reciente basado en datos del proyecto CLIVAR-Spain y los productos Copernicus indica que entre 2000 y 2021 en el Sistema Central la duración del manto de nieve había disminuido en alrededor de 0,5 días por año. En la Cordillera Cantábrica, esa reducción fue incluso más acusada entre 1960 y 2000.
Esta tendencia está ligada directamente a las temperaturas cada vez más cálidas y a una proporción mayor de lluvia frente a nieve, lo que no solo influye en la cantidad de nieve, sino también en cómo y cuándo esta se acumula y se derrite.
Esto no significa que no se sigan produciendo grandes nevadas intensas, como por ejemplo la histórica borrasca Filomena en enero de 2021, que produjo la mayor nevada en España en cerca de 50 años. Sin embargo, estos sucesos son excepcionales y no invalidan la tendencia a largo plazo de menor persistencia nival dentro de un ciclo climático más amplio que está cambiando. Por lo tanto, sí, la evidencia indica que los mayores tienen razón: en muchas regiones de España hoy nieva menos en décadas pasadas.
