Hace un año se cayó parte del techo de la cocina y el baño, ahora el ayuntamiento les obliga a abandonarla en un mes por el peligro de que se venga abajo
La "pesadilla" de unos vecinos de Málaga: denuncian filtraciones, humedades y aguas fecales en las casas que estrenaron hace unas semanas
Mohamed Louhichi, su mujer y sus dos hijos, el pequeño con discapacidad, viven con el miedo de que su vivienda se venga abajo. "Escuchamos crujir la casa", asegura este vecino de Massanassa (Valencia).
Es tal la situación de ruina de la vivienda, que el servicio técnico del ayuntamiento les ha dado un mes para abandonar el que ha sido su hogar desde 2018 para que los propietarios apuntalen la casa. "El problema comenzó hace un año cuando se derrumbó parte del techo de la cocina y del baño, desde entonces es muy peligroso vivir aquí. Cuando vinieron los técnicos no se atrevieron ni a acceder a la zona donde tenemos más problemas", afirma Mohamed, que explica que "no ponemos la lavadora por miedo a que se acabe cayendo todo el techo con el movimiento y tampoco cocinamos, así que vamos tirando con comida preparada".
La vivienda la consiguieron gracias al antiguo alcalde de Massanassa que hizo de intermediario con un vecino del pueblo para que les alquilara la casa a un precio razonable. "La cuota es de 160 euros al mes. Encontrar otra vivienda en alquiler ahora es imposible, piden una barbaridad y no lo podemos pagar, nuestros ingresos son de 1.000 euros al mes".
Sin solución habitacional
Desde el consistorio no les ofrecen, sin embargo, una alternativa habitacional. "Nos dicen que nos vayamos 15 días a un hotel, pero después qué, dónde voy con mi familia. La otra opción es ir a una habitación para los cuatro en un piso compartido, me dicen que sería temporal, pero no me dan ninguna garantía".
Una solución que tampoco llega desde la Conselleria de Vivienda a través de La Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo. "No me han llamado, pero me dicen que no hay pisos disponibles y que hay muchas personas en espera. Nosotros lo entendemos aunque nuestro problema es muy grave porque la casa se cae".
También han recurrido a Cruz Roja en busca de una vivienda donde poder vivir sin riesgo para sus vidas. "Si seguimos ahí un día nos van a sacar con una excavadora, nos vamos a morir", afirma Mohamed.

