Valencia se propone salvar el ficus del Parterre, el árbol más querido de la ciudad con 174 años de vida

El ficus se plantó por error en este jardín del centro de la ciudad en 1852, ahora sus raíces tienen problemas para seguir creciendo y su correcto desarrollo está en peligro
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Con 174 años de vida, el ficus ubicado en el Parterre se ha convertido en el árbol más querido por los ciudadanos de Valencia. Su peculiar tronco y los 1.000 metros cuadrados de sombra que proporciona su copa han servido de refugio del calor y la lluvia a miles de valencianos y con la llegada de las redes sociales es una de las instantáneas obligadas para turistas y locales.
Este grandioso ejemplar fue plantado en 1852 por error. Los jardineros de la época lo confundieron con los magnolios que iban a decorar el perímetro del jardín. Una equivocación que se descubrió años después, cuando el árbol comenzó a crecer.
De los cuatro ficus que se plantaron en la época en el mismo entorno, es el más grande y llamativo. Desde sus 24 metros de altura, este singular árbol ha sobrevivido a dos guerras, la inundación de la ciudad y al desmontaje de una gasolinera que limitaba su crecimiento.
Sin espacio para desarrollarse
Un problema que se ha reproducido años después y que afecta al sistema radicular del árbol, cuya expansión se encuentra limitada por el muro perimetral que rodea el jardín y que perjudica a su correcto desarrollo.
Para ofrecer una solución, el ayuntamiento va a ampliar el cerramiento en el entorno del ficus para permitir la expansión de sus raíces, además se sustituirán las luminarias que actualmente inciden directamente sobre el árbol por las luminarias originales del jardín, mejorando así las condiciones del ejemplar. "Con esta actuación compatibilizamos la conservación del patrimonio histórico y natural con la mejora de los espacios porque estamos protegiendo uno de los árboles más singulares de Valencia y facilitamos el disfrute del Parterre por parte de los ciudadanos”, explica Mónica Gil, concejala de Parques y Jardines de Valencia.
Las mejoras incluyen dos nuevas rampas de acceso para facilitar la entrada al jardín a personas con movilidad reducida desde ambos extremos. Además, se van a recuperar y reutilizar parte de los elementos originales como la verja perimetral, la piedra superior del murete y parte de la escalinata existente, respetando los valores patrimoniales de un enclave declarado Bien de Relevancia Local de la ciudad.
La intervención, coordinada con la Comisión Municipal de Patrimonio, tendrá una duración aproximada de tres meses: “Nuestro objetivo es que cualquier persona pueda disfrutar de los jardines históricos de la ciudad en igualdad de condiciones, sin renunciar a la protección de su valor patrimonial", ha señalado la edil.
