Bertín Osborne: “Soy un privilegiado”

A Bertín la vida le trata muy bien. “Soy un privilegiado porque tengo trabajo, más trabajo del que puedo, por mis hijos, trabajo el triple para ganar la mitad pero no me quejo. Me afecta muchísimo el paro porque hay muchas gente alrededor que lo está pasando fatal”, asegura.
Para mucha gente Bertín Osborne es el seductor por excelencia. “Eso pasó, uno sigue siendo el mismo de siempre, no creo que cambie pero las circunstancias de la vida te hacen sacar facetas de tu personalidad que no sabías mi que existían”. Bertín reconoce haber sido un despreocupado y un viva la vida.
“Una de las cosas que más me joroban es que me digan que soy un señorito yo no he heredado nada y todo me lo he comprado yo porque empecé a trabajar muy temprano”, asegura Bertín que, quien a pesar de proceder de una buena familia siempre se ha sabido buscar la vida sin ayudas.
Despistado Don Juan
“Hace poco en una cena con un amigo con que el que había convivido entró una chica y dije qué chica más guapa y mi amigo me dijo que había vivido con nosotros un mes y medio y no me acordaba”.
Siempre ha contado con el apoyo de su familia. “Mi padre es fantástico a veces surrealista y con un carisma bestial. Hemos tenido una relación muy curiosa bien regular y mal.
Bertín es muy afortunado por tener mujeres maravillosas en su vida. “Mis hijas mayores están fenomenal. Alejandra es la única que está en Sevilla y la veo cuando voy. Ellas son una piña, Carlos es un cachondo encantado de su hermano Kike, se lleva bien con todo el mundo y le encanta agarrarle el trasero a las señoras”, ha reconocido entre risas.