Jennifer Lawrence, criticada por deshacerse de su chihuahua y enviarla a otra casa después de que mordiera a su hijo
La actriz aseguró en un encuentro con sus fans que, desde que su perrita mordió a su hijo, "hay que exterminar a todos los perros"
Jennifer Lawrence habla sobre cómo la maternidad cambió su forma de ser: "Me hizo sentir como un ser de otro planeta"
Antes de acudir a la gala de los Globos de Oro - en la que 'Una batalla tras otra' fue la gran triunfadora - con un flamante vestido de flores y transparencias, Jennifer Lawrence protagonizó una sonada polémica en las redes sociales. Tras el estreno en Nueva York de su última película, 'Die My Love', en la que trabaja junto a Robert Pattinson, la actriz dio una charla en la que terminó hablando de su nueva (y sorprendente) fobia a los perros.
Precisamente, durante el rodaje de esta película, ella estaba embarazada de su segundo hijo, hermano (o hermana, pues nunca ha revelado su nombre y su sexo) de Cy, su primer descendiente. En los últimos años, hemos visto a la protagonista de 'Los Juegos del Hambre' hablar abiertamente sobre la maternidad, sobre cómo "tener hijos te cambia la vida por completo" o sobre cómo el "posparto puede ser extremadamente aislante". Sin embargo, nunca se había pronunciado sobre "el miedo" que le empezaron a dar sus perros cuando se convirtió en madre:
"Me dieron ganas de exterminar a todos los perros"
"Después de tener un hijo, mis perros comenzaron a darme mucho miedo. Es casi como si no reconociera a los perros ahora mismo. Solo los veo como una amenaza. Uno mordió a mi hijo y me dieron ganas de exterminar a todos los perros. Pensé: 'Voy a matarte, a ti, a tu maldita familia y a tus malditos amigos. Voy a ir a China y me encargaré de tus amigos allí. Cualquiera que se parezca a ti está muerto", dijo con toda convicción, provocando la risa de los espectadores de su nueva cinta.
El programa estadounidense 'E! News' ha remarcado que la perrita de la que Jennifer habla es Princess Pippi Longstocking (Princesa Pippi Calzaslargas) a la que, antes de que la actriz tuviera niños, llevaba a todos lados colgada de su regazo. De hecho, las agencias de prensa están llenas de fotos de Lawrence caminando de un lado a otro con su mascota, a la que parecía querer de forma incondicional. El programa ha apuntado, sin embargo, que, después del "mordisco" que tanto le preocupó, la actriz decidió "deshacerse de Pippi y llevarla a vivir a casa de sus padres", alejándola de la que había sido su dueña durante tantos años.
Aunque sus palabras provocaron la risa en la sala, en las redes sociales, Jennifer ha sido duramente criticada. "No abandonas a tu perro solo porque tienes hijos, aprendes a enseñar a tus hijos a respetar a tu mascota" o "Es tu culpa, no la de los perros" son algunos de los comentarios que los usuarios han vertido en la red. Incluso algún adiestrador canino le ha dicho que el problema se hubiera solucionado su ella se hubiera preocupado de educar al animal en la nueva situación familiar: "Lamentablemente, se trata de una falta de voluntad para explorar herramientas de adiestramiento y gestión. Se podría haber hecho mucho para preparar al perro y exponerlo a todo lo relacionado con el bebé e integrar adecuadamente a ambos", le han recordado.