Bon Jovi, sobre cómo un rockero lidia con sus canas y las arrugas: "Odiaba teñirme el pelo"
El cantante, de 63 años, se sincera sobre cómo lleva el paso del tiempo: "No me he hecho operaciones, ni bótox, ni me inyectado nada"
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La exuberante melena de Jon Bon Jovi definió la estética de lo que en los 80 se conoció como 'heavy de peluquería'. Y recortársela dándole mechas rubias a principios de los años 90 también fue el símbolo perfecto de cómo su banda se adaptó al signo de los tiempos, aunque a muchos de los antiguos fans les horrorizara el cambio. Renovarse o morir, pensó entonces el bueno de John Francis Bongiovi Jr. , que a los 63 años puede seguir presumiendo de cabellera aunque ya hace más de una década que no se la tiñe, ni falta que le hace.
De su melena y del inevitable paso del tiempo ha hablado largo y tendido el rockero de New Jersey en el podcast 'How to Fail' admitiendo que las canas forman parte de su identidad actual, algo que ha aprendido a aceptar con humor y honestidad pese a que no siempre le resulte fácil verse diferente a como lucía en sus años de mayor fama. “Tuve que aceptar las canas, pero al menos conservo todo mi pelo”, bromeaba, dejando claro que prefiere mostrarse tal como es antes que sostener una imagen artificial.
El cantante de 'Livin' On a Prayer' contó que hace más de una década decidió dejar de teñirse el cabello, pese a que su entorno le sugería seguir disimulando el pelo gris. "Odiaba que (los estilistas) me lo tiñeran, así que simplemente dije ‘Que se fastidien’ hace unos 12 o 13 años. No iba a hacerlo, así que tuve que aceptar el paso del tiempo”, revelaba en la charla.
Aprendiendo a aceptarse
Esta actitud va a contracorriente de la cultura actual de celebridades que buscan preservar su juventud mediante cirugía o tratamientos estéticos. En palabras del propio artista: "No me he hecho operaciones, cirugías, ni bótox, ni me inyectado nada en los ojos o los labios ni ninguna de esas otras locuras que se hacen ahora. No estoy interesado en nada de eso ni lo haría (...) No es que me encante hacerme viejo, pero tampoco voy a fingir que no pasa".
Para el cantante, aceptar el envejecimiento es una forma de mantenerse fiel a sí mismo, incluso cuando eso implica convivir con ciertas inseguridades. En ese sentido, ha sido muy franco al admitir que a veces siente nostalgia por su aspecto de décadas pasadas: “Miro fotos de mí a los 30, 40, 50 y pienso, ‘sí, me gustaría lucir así', pero no es el caso’ (...) Aprendí a convivir con lo que soy hoy”, reconocía.
La sabiduría de la edad
En realidad, para Jon Bon Jovi, el verdadero beneficio de envejecer no está en la estética, sino en la sabiduría acumulada y en la perspectiva que trae la edad. "Estos próximos años pueden ser geniales si estoy bien físicamente, por la sabiduría. La montaña rusa de los golpes en la cara te obliga a valorar todo. Y la salud, por supuesto, está en el primer lugar de la lista. Siempre se puede ganar dinero. Siempre se puede escribir otra canción. Pero la salud es la clave del universo”, reflexionaba.
Su carrera, que sigue en activo y que ha superado diversos desafíos -incluida una cirugía de cuerdas vocales y una larga rehabilitación-, es testimonio de que la edad no es una barrera para lograr ningún propósito. Preguntado por cómo mide el éxito, el músico lo tiene claro: "No se mide en términos de números. Los números no lo significan. No son relevantes. Relaciones, familia, legado. No necesariamente en ese orden. Obviamente, la familia sería lo primero. Mantener a mi familia cuerda y unida sería lo número uno”.
