Kate Winslet, sobre el ejercicio que la mantiene en forma a los 50: “Lo hago todos los domingos”

La actriz es una firme defensora del ejercicio funcional como forma de ganar fuerza y mantener autonomía física
Kate Winslet y su defensa de las arrugas: “Es un alivio tener un rostro que se mueve"
Desde muy joven Kate Winslet tuvo que enfrentarse al escrutinio de su cuerpo. Le ocurrió en su infancia, cuando en el colegio se metían con ella "por estar rechoncha", y le ocurrió tras el éxito mundial de 'Titanic', cuando tuvo que soportar crueles críticas por su peso que fueron más allá de lo razonable. Ella misma ha descrito que todo aquello le hizo sentirse invadida y cuestionada en un momento muy vulnerable de su vida. Esa experiencia temprana dejó una marca pero también una filosofía que hoy integra a los 50 años: no se trata de verse bien, sino de sentirse bien y de mantener el cuerpo para la vida real, sin obsesionarse con estándares estéticos dañinos.

La actriz británica ha tenido que trabajar mucho en su autoaceptación para conseguir el estado de calma en el que se encuentra en la actualidad. "Creo que es fundamental ser amable contigo misma (...) Solía ser más propensa a decir: 'Sí, soy una persona horrible, soy horrible'. Y simplemente regurgitaba todo lo que había oído sobre mí", admitía en el podcast 'Happy Place'. Hoy es todo un referente de activismo por la diversidad corporal. A diferencia de muchas de sus compañeras de profesión, ella se ha negado siempre a alterar su figura para satisfacer expectativas ajenas, incluso si le suponía perder papeles, aunque eso tampoco significa no cuidarse.
Ejercicio funcional
Para la protagonista de 'The reader', el ejercicio es, ante todo, una forma de ganar fuerza y mantener autonomía física. En otro pódcast, 'How to Fail with Elizabeth Day', la actriz lo resume así: “Para mí, el ejercicio no se trata de verse de cierta manera. Se trata de evitar lesiones, por eso entreno para nadar en agua fría o caminar durante cinco horas”.
Este enfoque funcional se refleja en la selección de disciplinas que practica con regularidad, todas enfocadas en fuerza, equilibrio, flexibilidad y coordinación. Esto incluye movimientos que imitan actividades de la vida diaria, paseos con su perro, barre, pilates y cardio ligero, pero la disciplina predilecta de Kate es el power yoga. "Intento hacerlo todos los domingos", confesaba en la mencionada entrevista.
El power yoga es una forma efectiva de ejercicio funcional porque su enfoque dinámico y menos estricto, no apegado a ninguna norma específica, desarrolla fuerza, equilibrio, movilidad y resistencia mediante secuencias fluidas de posturas (vinyasa) sincronizadas con la respiración. Cada clase suele durar entre 60 y 90 minutos, incluyendo calentamiento, secuencias de pie -para activar el ritmo cardíaco-, posturas de fuerza -core, brazos, piernas- y relajación final.
"Feliz" con sus arrugas
Respecto a la alimentación, aunque Winslet no se ha pronunciado en detalle sobre ningún plan concreto, sí ha transmitido una postura clara contra las dietas extremas y medicaciones para adelgazar, señalando que vincular la autoestima a la apariencia es “aterrador”. En una entrevista con 'The Sunday Times', criticó el auge de los fármacos y procedimientos cosméticos en favor de una relación más saludable con el cuerpo, defendiendo el envejecimiento natural como algo positivo.
En la citada charla en 'Happy Place, la protagonista de '¡Olvídate de mí!' se definía como "feliz" con sus arrugas y reconocía que se siente aliviada de tener "un rostro que se mueve". Además, lleva años asegurando que nunca pasará por quirófano para retocarse el rostro: "Nunca cederé. Va en contra de mi moral, de la manera en la que mis padres me educaron y de lo que considero que debe ser una belleza natural. Soy actriz, no quiero que se congele la expresión de mi cara”.
Más allá del ejercicio o la alimentación, Winslet enfatiza que la confianza y la conexión con uno mismo son claves para sentirse bien con el cuerpo. Rechazar los estándares nocivos de belleza y centrarse en cómo se siente su cuerpo, no cómo luce, es el único truco esencial para su bienestar general.
