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Carmen Maura, a los 80: "Puedo meter más perros en mi casa, pero nunca volvería a meter un hombre"

Carmen Maura
Carmen Maura, con deseo y sin complejos a los 80. Cordon Press
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A sus 80 años, Carmen Maura se permite hablar del paso del tiempo con una mezcla de libertad, ironía y una serenidad conquistada tras décadas de oficio. En su reciente paso por el Festival de Málaga ha dejado claro que no entiende la edad como una retirada sino como una etapa de mayor autonomía. De hecho, en su nueva película, 'Calle Málaga', interpreta a una mujer que sigue viviendo con deseo y sin complejos, un poco como ella misma.

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Esa libertad que reivindica tiene que ver con haber dejado atrás muchas presiones. En distintas entrevistas recientes ha repetido que cumplir años le ha quitado filtros y temores, permitiéndole aceptar papeles más arriesgados o decir lo que piensa sin preocuparse demasiado por el qué dirán.

"Los 80 me han impresionado"

"Es genial lo de hacerte mayor; si lo aceptas está muy bien. Yo con 60 no lo noté mucho, y antes desde luego que nada, pero los 80 me han impresionado, en plan bien. Mi deseo de hacer lo que me dé la gana ha aumentado. O sea, nadie me manda y nadie me va a obligar a nada", explicaba en una entrevista en 'Sur'.

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Incluso ha aceptado rodar una escena de desnudo, algo inédito en su carrera, con una naturalidad que ella misma atribuye a la edad. "Lo de salir desnuda me da igual", comenta, reconociendo que quizás hace quince o veinte años habría dudado más.

Esa forma de entender la madurez también se refleja en cómo habla de la sensualidad a los 80. La antigua chica Almodóvar ha insistido en que lo interesante del personaje que interpreta en la película es precisamente mostrar que el deseo no desaparece con la edad.

Atreverse y sentirse libre

'Calle Málaga' cuenta la historia de una mujer española en Tánger que, justo cuando su familia amenaza con desahuciarla de su casa de siempre, reencuentra las ganas de vivir y de amar. "Ella quiere lo que quiere. No quiere enamorarse. A los 80 hay que atreverse y sentirse libre, no para enamorarse, sino para echar un polvo", subraya en diálogo con 'El Mundo'.

Esa reivindicación del deseo convive con una independencia radical en lo personal. Maura lleva años repitiendo que disfruta enormemente de vivir sola y que no tiene ninguna intención de cambiar eso. "Yo no sé si sería capaz de enamorarme, lo que sí que tengo clarísimo es que nunca volvería a meter un hombre en casa, que es sagrada. Puedo meter más perros, que ya tengo una", asegura con humor en 'Sur'.

Esa franqueza forma parte del carácter público de la protagonista de 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' desde hace décadas. En otras conversaciones también ha defendido aceptar la edad sin intentar disimularla. De hecho, nunca se ha sometido a retoques estéticos. "No me he hecho absolutamente nada", explicaba en La Script al hablar de su piel y de su relación con la belleza.

Carmen Maura parece haber encontrado en esta etapa una mezcla de independencia y ligereza que pocas veces se asocia a la vejez. Su reto es seguir trabajando y aceptar personajes complejos. Y no piensa dejar de hablar con naturalidad del sexo y el deseo, o reivindicar la soledad elegida como forma de libertad.