Maribel Verdú y su rutina para crear músculo: "Llevo 20 años haciéndolo, mucho antes de que fuera una moda"
La actriz, de 55 años, mezcla vitalidad física, sentido común con la alimentación y una mirada nada dramática sobre el paso del tiempo
Maribel Verdú y sus 11.000 pasos diarios a los 55: “Ando como si no hubiera un mañana”
Maribel Verdú es, a los 55 años, el ejemplo perfecto de una madurez saludable, una mezcla de vitalidad física, sentido común con la alimentación y una mirada nada dramática sobre el paso del tiempo. La clave no reside en ningún método secreto ni en una disciplina espartana. La actriz siempre ha hablado con naturalidad de su forma de cuidarse, casi como si estuviera contando hábitos domésticos. El ejercicio, en su caso, no busca perseguir un ideal estético, sino mantener la energía y el bienestar.
"Llevo 20 años entrenando fuerza, mucho antes de que fuera una moda (...) las pesas y todo eso que te agota y te pone el corazón también a más de 100 resulta que es lo mejor que podía pasar", asegura en una entrevista con 'Yo Donna'. Para Maribel, el cuerpo está hecho para moverse y no para quedarse sentado; por eso insiste en que integrar el movimiento en la vida cotidiana es mucho más eficaz que depender únicamente del gimnasio.
“Camino muchísimo. Voy a todas partes andando. Doy 7.000, 10.000, 11.000 pasos mínimo”, ha explicado en más de una ocasión, una costumbre que complementa con yoga y con el mencionado entrenamiento de fuerza funcional un par de veces por semana, algo que forma parte de una rutina flexible, adaptable a viajes, rodajes o temporadas más intensas.
Disfrutar sin culpa
En la alimentación ocurre algo parecido. Lejos de la imagen de la actriz permanentemente a dieta, Verdú suele hablar de comida con una mezcla de franqueza y humor. “Me lo como todo con mayonesa y desayuno mi mermelada con pan o mi leche con galletas”, contaba en una entrevista para 'Women's Health' al explicar que no renuncia a lo que le gusta. Pero añadía inmediatamente que si un día se pasa, compensa después con comidas más ligeras, “verduritas” y proteínas.
Ese equilibrio resume bien su filosofía de disfrutar sin culpa, pero con conciencia. Ella misma ha explicado que sigue comiendo carne, pescado, verduras, dulces e incluso alguna copa de vino, aunque ahora procura moderarse más. "No quiero privarme de las cosas que me gustan, pero lo compenso", ha dicho, convencida de que el secreto está en ese balance entre placer y responsabilidad.
Aprendiendo a relativizar
Tal vez por eso su discurso sobre el paso del tiempo suena tan poco defensivo. Cuando cumplió cincuenta, lejos de dramatizar, lo resumió asegurando que se sentía “más segura, más fuerte y mejor que nunca”. La menopausia es solo una fase más. "Empieza otro tipo de vida. Una vida en la que tú ya aprendes... Al principio puede ser penosa. Pero cuando empiezas a conocerte bien, a asumir y a ver todo desde una madurez y desde una paz, hay cosas que antes te importaban mucho o te disgustaban, y con los años aprendes a relativizar la vida de una manera increíble", reflexiona en la citada entrevista a 'Yo Donna'.
Ese tipo de declaraciones la han convertido en una voz interesante frente al edadismo que todavía pesa sobre las mujeres en la industria audiovisual. Adaptarse, dice es fundamental; luchar contra lo inevitable solo conduce a frustrarse. "El otro día leí una entrevista de mi compañera Aitana Sánchez-Gijón que decía: 'A partir de cierta edad ya solamente hacen papeles protagonistas Machi y Verdú'. Afortunadamente, me siguen ofreciendo personajazos", subraya.
En una época en la que muchas celebridades recurren a retoques para borrar el tiempo, la protagonista de 'Y tu mamá también' defiende que su “secreto” no pasa por el quirófano ni por el bótox, sino por cuidarse y aceptar su rostro tal como evoluciona. Aunque defiende que "hay que respetar absolutamente a la gente que haga lo que quiera", en su caso su única obsesión es el cuidado de la piel. "A lo mejor en exceso, me paso (...) Quiero que luzca saludable, jugosa, hidratada. Me ayudo con buenos productos y también con maquinaria. No quiero hacer nada agresivo, porque no va conmigo", explica.
Quizás por eso, más que parecer una actriz empeñada en mantenerse joven, Verdú transmite la impresión de alguien que simplemente disfruta viviendo. 'Carpe diem', ha dicho alguna vez que es su frase de cabecera, una manera de recordar que el presente importa más que cualquier cálculo sobre el futuro.
