El lado más personal de Anne Hathaway: del día que su marido fue señalado por robo al aborto que sufrió y la crianza de sus hijos
Este jueves, 30 de abril, llega el esperado estreno de 'El Diablo Viste de Prada 2', de la mano de Hathaway y Meryl Streep
La aparatosa caída de Anne Hathaway mientras bajaba unas escaleras: la actriz se levantó con su tacón en la mano
'El Diablo Viste de Prada 2' llega por fin este jueves, 30 de abril, a los cines, retomando de nuevo la eterna lucha entre Miranda Priestly, interpretada por Meryl Streep, y Andy Sachs, por Anne Hathaway.
Su estreno, que ha estado marcado por la expectación y la intriga desde hace meses, ha estado acompañado inevitablemente por el nombre de sus dos grandes protagonistas, que no han dejado de ocupar titulares. La 'premiere' en Nueva York hace escasos días dejó claro lo esperado que era su regreso.
Sin embargo, tanto Streep como Hathaway han sabido separar su vida profesional de la personal. Sobre todo la protagonista de 'Princesa por sorpresa', que desde hace años ha representado una rara excepción dentro de Hollywood: mantener en un discreto segundo plano a su familia, incluido su sólido matrimonio con Adam Shulman, a quien aseguró que conoció "en el peor momento" posible.
Su historia de amor con Adam Shulman
Anne conoció a Shulman en 2008, en medio de una de las etapas más turbulentas de la vida sentimental de la actriz. Su expareja, Raffaello Follieri, fue condenado a cuatro años y medio de prisión tras declararse culpable de cargos de fraude, conspiración y blanqueo de dinero. Fue acusado de estafar aproximadamente 2,4 millones de dólares a sus inversores. Hathaway rompió con él apenas diez días antes de su arresto y cooperó con el FBI durante la investigación.
"Sabía que no podía haber conocido a Shulman en peor momento. Le dije: 'Creo, porque quiero creer, que lo que me acaba de pasar es una excepción y no la regla, y que hay personas que son buenas y tú eres una de ellas. No estoy en un buen lugar ahora mismo, pero quiero que esto salga adelante'. Y él nunca me ha hecho daño desde entonces", confesó a 'Harper's Bazaar UK' años atrás. Y decidió dar una nueva oportunidad al amor. Aunque, de nuevo, una polémica legal sacudiría su vida.
En mayo de 2010, Shulman fue señalado de robar una parte de un mural de arte callejero en el distrito de Meatpacking, en Nueva York. Se trataba de una obra pintada sobre madera por el artista callejero Mr. Brainwash. Junto a otro hombre, fue visto utilizando destornilladores para desmontar la pieza de una valla en un sitio de construcción a plena luz del día.
Ken Hart, presidente de H&H Builders y dueño del sitio de construcción, reclamó la propiedad de la obra y amenazó con denunciar el robo a la policía si no era devuelta. Días después, y ante la polémica que había generado, Shulman se disculpó y devolvió la pieza. El propietario aceptó las disculpas y decidió no presentar cargos. Un sinfín de medios de comunicación declararon entonces que la actriz "no parecía ser muy afortunada a la hora de escoger pareja".
Pese al escándalo, y después de varios años de noviazgo, la pareja se comprometió en 2011 y se casó el 29 de septiembre de 2012 en una ceremonia privada en Big Sur, California. La boda reunió a familiares y amigos cercanos, lejos del despliegue masivo habitual en otras estrellas de Hollywood.
Desde entonces, no han vuelto a protagonizar polémicas y apenas conceden detalles sobre su intimidad, más que buenas palabras. "Supe desde el segundo en que lo conocí que era el amor de mi vida", declaró al citado medio británico.
Sus hijos y el aborto que sufrió
Fruto de esta relación nacieron sus dos hijos, ambos niños. El primero, Jonathan Rosebanks Shulman, llegó en marzo de 2016. El segundo, Jack Shulman, nació en noviembre de 2019.
Un año antes de dar a luz a su primogénito, Hathaway sufrió un aborto espontáneo, una experiencia de la que habló años después para enviar un mensaje de apoyo a quienes padecían problemas de infertilidad o dificultades para concebir.
"Para todas las que están pasando por la pesadilla de la infertilidad y la concepción, sepan que ninguno de mis embarazos fue un camino fácil", afirmó a través de su perfil en Instagram en 2019. No fue hasta 2024 cuando desveló que había sufrido un aborto.
Anne Hathaway ha sido extremadamente cuidadosa con la exposición de sus hijos. Apenas comparte imágenes, evita mostrar sus rostros y rara vez ofrece detalles personales. Su intención es brindales una crianza lo más natural posible, y su prioridad sigue siendo pasar tiempo en casa con ellos tanto como sea posible.
"Dado cómo ha sido mi agenda, solo necesito priorizar el tiempo con mis hijos. Conseguir todo el tiempo que pueda", confesó a 'Vogue Australia' el pasado 22 de abril.