Hijos de famosos

La hija de 20 años de Alberto Cortina se hace escritora con un libro sobre los siete pecados capitales

Alejandra Cortina
Alejandra Cortina, Alberto Cortina y Elena Cué. Getty Images
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El apellido Cortina remite a una de las familias más influyentes del empresariado español contemporáneo, una élite económica caracterizada por su capacidad de adaptación a distintos ciclos políticos y financieros. Sin embargo, ese peso no parece demasiado pesado para Alejandra Cortina Cué, hija de Alberto Cortina y Elena Cué, que con solo 20 años es una las voces emergentes más singulares de la poesía española contemporánea. Más que la heredera de una dinastía económica que se limita a ocupar un lugar dado, su perfil encaja mejor en el de una nueva generación que busca hacerse un nombre propio.

En su caso, la escritura aparece como un espacio de afirmación personal. No es un movimiento raro entre miembros de grandes familias empresariales, pero sí dice bastante sobre el momento actual. Ya no basta con heredar, también hay que construir un relato propio. Alejandra Cortina se sitúa ahí, en esa frontera entre el legado familiar y la necesidad de diferenciarse, utilizando la literatura y el pensamiento como herramientas para marcar distancia.

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Un debut plenamente maduro

Nacida en Madrid en 2006, Alejandra se formó en un entorno cosmopolita, estudió Filología Inglesa desoyendo el consejo paterno de escoger el camino de las finanzas y desarrolló una temprano interés por la literatura gótica del siglo XIX. Oscar Wilde, Vladimir Nabakov, Donna Tartt o Kim Addonizio forman parte de sus referentes esenciales, cuya huella es perceptible en 'Siete maneras de arder' (editorial Cántico), debut literario sorprendentemente maduro, escrito originalmente en inglés y posteriormente traducido por ella misma al español.

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Hablamos de un poemario construido sobre los siete pecados capitales que dialoga con tradiciones culturales y religiosas usando una voz que cuestiona los límites entre moral, deseo y experiencia personal. "Desde que tengo uso de razón recuerdo leer y estudiar, y siempre me ha interesado muchísimo la filosofía. Empiezas y ya coges carrerilla y ya nunca paras", se explica en una conversación con 'ABC'.

"Siete maneras de arder' nació de un enigma, de una pregunta que llevaba tiempo haciéndome: ¿qué es un pecado, no en el sentido teológico, sino existencial? ¿Qué ocurre dentro de uno cuando peca? ¿Se siente mal o se siente vivo?", se cuestionaba Cortina en la presentación del libro en el hotel Santo Mauro, arropada por sus orgullosos progenitores.

Pisando fuerte

En su caso también hay un claro componente generacional. Hablamos de la hija menor de Alberto Cortina, una de las personas más ricas de España. El popular empresario tiene otros tres hijos con Alicia Koplowitz (Alberto, Pedro y Pelayo). No se puede negar que la influencia de su apellido le permite jugar con cierta ventaja, pero reducir su trayectoria a eso sería una burda simplificación. Lo interesante es observar hasta qué punto logra que su trabajo como escritora tenga entidad propia, más allá del origen. Asegura que ya tiene una novela en la cabeza, que podría ver la luz antes de lo que se piensa.

"Aunque no lo parezca, mi generación va pisando muy, muy fuerte", asevera, asumiendo su pertenencia a una hornada juvenil más interesada en las redes sociales que en la poesía de San Juan de la Cruz o la pintura de El Bosco. "Tampoco soy un perro verde. Obviamente utilizo Instagram y veo Tik Tok, pero no participo", reconoce. Alejandra Cortina representa bien esa idea de “pisar fuerte”, no en los despachos donde se toman grandes decisiones económicas, sino en el terreno de las ideas y la palabra escrita.