Robert de Niro revive la frase más icónica de 'Taxi Driver' por su 50 aniversario
Los protagonistas del emblemático filme se reunieron en el festival de Tribeca para recordar anécdotas del rodaje
Robert De Niro, sobre criar a una hija a los 82: “Hay una nueva alegría en mi vida"
Medio siglo después de que 'Taxi Driver' cambiara para siempre la historia del cine estadounidense, Robert De Niro, Martin Scorsese y Jodie Foster volvieron a compartir escenario para celebrar el aniversario de una película que sigue resultando incómodamente contemporánea.
El Festival de Tribeca reunió a los protagonistas del mítico filme para una proyección especial que acabó funcionando como un viaje en el tiempo a aquel Nueva York sucio, nocturno y desesperado que convirtió a Travis Bickle en uno de los personajes más inquietantes del siglo XX.
Los tres se entregaron gustosamente a la disección de una de las películas más mitificadas de la historia. Scorsese recordó la fuerza casi eléctrica del guion de Paul Schrader, Foster habló del rodaje desde la perspectiva de aquella niña de doce años que observaba fascinada a los adultos que tenía alrededor y De Niro volvió sobre un personaje que sigue persiguiéndole cinco décadas después.
Hubo un instante, sin embargo, que eclipsó el resto de la conversación, al menos en en las redes sociales. El comediante W. Kamau Bell le pidió a De Niro que recitara la frase más icónica del filme porque el público presente "enloquecería".
Para deleite de todos los asistentes el doble ganador del Oscar sonrió, dejó pasar unos segundos y, casi sin cambiar el gesto, soltó el inmortal "You talkin' to me?", adaptado en el doblaje original de 1977 realizado por Ricardo Solans como "¿Me lo dices a mí?".
Bastaron esas cuatro palabras para provocar una ovación inmediata, pero De Niro no se detuvo ahí y añadió otra línea del famoso monólogo: "I'm the only one here". "Esa es la clave", puntualizaba, demostrando que la frase sigue funcionando como un resorte colectivo, uno de esos momentos en los que el cine trasciende la pantalla para instalarse definitivamente en la cultura popular.
Un espejo, una pistola y mucha improvisación
Lo más curioso es que ese monólogo que todo el mundo recuerda nunca estuvo escrito de esa manera. Paul Schrader había concebido a Travis Bickle como un hombre aislado, incapaz de comunicarse con el mundo y encerrado en un monólogo permanente, pero la secuencia del espejo tomó forma definitiva durante el rodaje gracias a la improvisación de De Niro.
El actor llevaba semanas construyendo el personaje con un método casi obsesivo. Había trabajado como taxista en Nueva York para observar a sus compañeros de profesión y había interiorizado los gestos y silencios de un hombre que vive desconectado de los demás. Cuando llegó el momento de filmar la escena del apartamento, Scorsese le dejó libertad para explorar al personaje delante del espejo.
La repetición insistente de "You talkin' to me?" surgió de ese proceso. Travis se imagina un enfrentamiento inexistente, ensaya una amenaza, fabrica un enemigo invisible para alimentar una violencia que todavía no ha estallado.
Distintas fuentes de inspiración
Con el paso de los años han circulado distintas historias sobre la inspiración del momento. La más citada apunta a una actuación de Bruce Springsteen en Nueva York a la que asistió De Niro. Cuando el público comenzó a corear el nombre del cantante, este respondió de forma cómica con un "¿Me habláis a mí?". El gesto y el tono se le quedaron grabados al actor, quien decidió adaptarlos a su personaje. Otras versiones apuntan a la influencia del cómico Bruce Jay Friedman, que utilizaba una expresión parecida en sus monólogos, y otras hablan de ecos del humor callejero neoyorquino.
Sin embargo, ni De Niro ni Scorsese han señalado nunca una única fuente de inspiración. Lo que sí han explicado es que la escena nació de la improvisación y de la confianza absoluta que existía entre director e intérprete para dejar que el personaje encontrara su propia voz durante el rodaje.
