Lola, hermana de Blanca Fernández Ochoa, recuerda a la deportista ante el aniversario de su muerte: "Los primeros años fueron duros"
Desde la web de Informativos Telecinco hemos hablado con Lola Fernández Ochoa ante el homenaje por el séptimo aniversario del fallecimiento de la esquiadora
Blanca Fernández Ochoa, la deportista que logró lo imposible
Siete años después de la muerte de Blanca Fernández Ochoa, su recuerdo continúa estrechamente ligado a las montañas de Cercedilla, el lugar que marcó gran parte de su historia y que terminó convirtiéndose también en el escenario de sus últimos días y en el que fue encontrada sin vida.
Ahora, la localidad madrileña vuelve este sábado, 29 de agosto, a rendir homenaje a la campeona olímpica con una nueva edición de 'La Hora Blanca', un encuentro que lleva a vecinos, familiares y admiradores hasta la sierra para mantener viva su memoria. Ante esta iniciativa, desde la web de Informativos Telecinco nos hemos puesto en contacto con su hermana Lola.
Los detalles del homenaje
"Es un clásico, nos juntamos todos los que quieran ir, desde amigos del pueblo hasta cualquier persona que quiera saber más sobre Blanca, y hacemos la excursión que creemos que fue la que hizo ella", nos explica Lola Fernández Ochoa.
La cita llega apenas unos días después del séptimo aniversario de su fallecimiento.. El homenaje tiene como protagonista la montaña que estuvo tan presente en la vida de la esquiadora: una marcha parte a las 9:00 horas desde la zona de Las Dehesas, junto a Casa Cirilo, para dirigirse hasta el Colladito del Rey. Allí, a las 12:00 horas, tendrá lugar el acto de recuerdo a Blanca.
"Dura dos horas y media de subida, llegamos al sitio donde apareció ella, en la zona del pico de La Peñota, nos tomamos un bocata, hablamos, leemos una poesía y alguien incluso canta, y ya nos bajamos. Todo para recordarla", asevera la hermana de la deportista.
Por ello, más que una celebración, la iniciativa, que ya se ha llevado a cabo en años anteriores, pretende ser un encuentro para recordar a una mujer que cambió para siempre la historia del deporte español y cuya relación con Cercedilla trascendió sus éxitos deportivos.
"Los primeros años que lo hacíamos fueron duros, yo no podía ni hablar, pero ahora es un momento de recordarla con mucho cariño. Han pasado siete años y siempre que hablo de ella tengo una sonrisa. Intento recordar su parte humana, creativa y risueña, y se me olvida la otra parte, la dura. La de la enfermedad. Ahora estamos en esa fase", sostiene a este medio Lola, quien además ha creado una fundación para ayudar a otros deportistas a tratar la salud mental. "Espero que mi hermana esté contenta y orgullosa de lo que estamos haciendo", indica.
Pese a lo que se podría pensar, para la familia Fernández Ochoa acudir a las montañas de Cercedilla es algo "mágico". "Aunque podría parecer un horror por lo que ocurrió allí, para mí es un sitio especial y pienso que tiene un paisaje precioso. Está claro que mi hermana eligió ese sitio por algo. Y por eso solemos ir a menudo", nos confiesa. Y es que la localidad serrana ha mantenido durante estos años diferentes homenajes en su memoria y ha convertido la montaña en uno de los espacios donde su legado permanece más presente.
Su muerte
Blanca fue vista por última vez el 24 de agosto de 2019 en Cercedilla. Aquel día había llegado hasta la localidad, donde dejó su coche en la zona de Las Dehesas y fue vista en las proximidades del monolito dedicado a su hermano Paco.
Su familia denunció su desaparición días después y comenzó entonces una operación de búsqueda en la sierra de Guadarrama. El dispositivo movilizó a cientos de profesionales y voluntarios. Durante días, familiares, amigos, vecinos y equipos de emergencia mantuvieron la esperanza de encontrarla con vida.
La búsqueda terminó el 4 de septiembre, 11 días después de que se perdiera su rastro. Un agente de la Guardia Civil que se encontraba fuera de servicio y su perro localizaron el cuerpo en las proximidades del pico de La Peñota, en una zona de montaña de difícil acceso.
La investigación descartó que su fallecimiento se hubiera producido como consecuencia de una caída accidental. Después, la familia habló de los problemas de salud mental que había atravesado la deportista y de su diagnóstico de trastorno bipolar. Su hermana Lola explicó años después que Blanca había vivido esa situación con mucho sufrimiento y que le había costado hablar de ella.
La deportista dejó dos hijos, Olivia y David Fresneda, nacidos de su segundo matrimonio con el empresario David Fresneda, de quien se divorció en el año 2007.
Una vida marcada por la nieve
La vida de Blanca Fernández Ochoa estuvo vinculada desde muy pequeña a la montaña. Su familia se trasladó al entorno del puerto de Navacerrada y allí creció junto a sus hermanos, en un ambiente en el que el esquí terminó convirtiéndose en mucho más que una afición.
Era la hermana menor de Francisco Fernández Ochoa, Paquito, una de las grandes figuras del deporte español y campeón olímpico en los Juegos de Sapporo de 1972. Blanca siguió sus pasos y acabó construyendo una trayectoria propia que la situó entre las grandes deportistas españolas.
Compitió en cuatro Juegos Olímpicos de Invierno: Lake Placid 1980, Sarajevo 1984, Calgary 1988 y Albertville 1992. Pero fue en Albertville donde escribió una de las páginas más importantes de la historia del deporte español.
El 20 de febrero de 1992, consiguió la medalla de bronce en eslalon, convirtiéndose en la primera mujer española en subir al podio olímpico. Su medalla llegó, además, exactamente 20 años después de que su hermano Paco lograra el oro olímpico en Sapporo.
Aquel bronce convirtió a Blanca en una pionera. Su carrera internacional también estuvo respaldada por cuatro victorias y 20 podios en pruebas de la Copa del Mundo. En 1994 recibió la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo, como reconocimiento a su trayectoria y a su aportación al deporte español.