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La influencer Noemí Navarro y su madre, extestigos de Jehová: "Mi padre no nos habla desde hace 13 años por haber sido expulsadas"

Noemí Navarro y su madre, en el podcast 'Roca Project'. Youtube
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La influencer Noemí Navarro ha dado, junto a su madre, una extensa entrevista en 'Roca Project' sobre su experiencia como extestigos de Jehová. Para que entendamos cómo fue su - traumática - vivencia, ambas hablan todo el tiempo de "dentro" y "fuera": dentro de la congregación, donde estaban "protegidas por el amor de Dios y la promesa de la vida eterna" y fuera de ella, en un mundo banal donde reina "la maldad, la violencia, el engaño y la muerte".

Noemí, que fue obligada a casarse cuando tenía 19 años, se divorció a los 23, motivo por el que fue inmediatamente expulsada de la comunidad. Para hacerla volver, sus padres debían "hacerle el vacío", por lo que, no solo no podían dirigirle la palabra si no que, además, tuvieron que echarla - a ella y a su hermana, Soraya - de su propia casa. Esa contradicción, la de dejar de cuidar lo que más amaba cuando el mantra de los testigos es la inmensidad del amor a Dios, hizo despertar a su madre, quien también fue rechazada.

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"Cuando expulsaron a mis hijas me dijeron que no podía volver a hablar con ellas. Ellas venían a las reuniones para ser readmitidas y yo no podía dirigirles la palabra. Pero es que en casa tampoco. Me decían que comieran aparte, que no comieran conmigo, que era la única forma de que volvieran a la comunidad. Y yo no podía, me volvía loca", ha declarado en la entrevista.

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"Mis padres me echaron de casa por amor a Dios"

"Cuando me expulsaron, mis padres me tuvieron que echar de casa porque yo tenía trabajo y sustento económico. Así que con 23 años, recién divorciada, mi padre me dijo que me tenía que ir. Nadie me hablaba, me cruzaba con ellos por la calle y me quitaban la cara y estaba llena de miedo porque me habían contado siempre todo lo malo que me podía pasar fuera de la comunidad", ha recordado Noemí, que cuenta toda su historia en su libro 'No sabes de dónde vengo'.

Para que comprendamos cómo alguien, poniendo a Dios "como excusa", puede pedirle a unos padres que deje de hablar a sus propias hijas y que crean, por sí mismos, que eso es un acto de bondad, las dos invitadas de Carlos Roca han explicado cómo es el funcionamiento interno de los testigos de Jehová.

La estructura interna de los testigos de Jehová

Además de toda la "literatura" que Noemí tuvo que leer desde pequeña - revistas como La Atalaya o Despertad - y del verdadero "amor y cariño" que los miembros encuentran en las reuniones - y que, a veces, suplen el que les ha faltado en sus vidas - la influencer ha replicado el férreo dogma con el que creció, repitiendo frases de la interpretación de la Biblia que hacen los testigos y que se han quedado grabadas en su memoria:

"Controlan todo de una forma sutil. Sobre todo, en las decisiones pequeñas: cómo vistes, qué tipo de música escuchas, qué lees, qué ves en la tele, el tiempo que dedicas a predicar. Aprendes a no pensar porque todo, absolutamente todo, está marcado. Y te prometen la vida eterna, te prometen librarte de la enfermedad, que vamos a vivir en el paraíso aquí, en la Tierra, en amor y armonía. Y si no eres testigos de Jehová, mueres y no resucitas y nunca volverás", explica.

"Para mí, es como si mi padre estuviera muerto"

Sabemos cómo se sale de esta congregación pero, la pregunta es, ¿cómo entras? ¿qué hay que hacer para ser aceptado?: "Solo hay que ir a las reuniones y estudiar un libro que ellos te dan, donde vienen las preguntas y las respuestas, tú no puedes responder por ti mismo. Está muy mal visto hacer preguntas, porque dudas de tu fe y los ancianos venían a hablar contigo. Acabas de estudiar ese libro, vas a las reuniones, sales a predicar y cuando te vean apto, se hace una asamblea y ya te bautizas", concreta Noemí.

Después, la creadora de contenido ha explicado por qué los testigos de Jehová siempre deben vestir elegantes: "Mientras eres estudiante, puedes ir al salón en vaqueros, pero ya después, hay que llevar falda por debajo de la rodilla, cartera, corbata; no puedes llevar nada que se vea ni se insinúe, toda la ropa tiene que ser pura y casta, tanto dentro como fuera de casa. Siempre había que ir elegante, igual que irías de gala si vas a conocer al Rey. Pues con Dios es lo mismo", ha añadido su madre.

Por último, las dos se han emocionado al hablar de su marido y padre, convencidas de que, por sus creencias, él jamás verá su entrevista: "Llevamos sin hablar con él 13 años. Le vimos un día, en el nacimiento de mi hija Manuela, porque los testigos solo pueden ver a los familiares expulsados si están en el hospital o en un juicio. Pero no nos habló. Para mí, es muy triste, pero es como si mi padre estuviera muerto. Y él tiene tanta confusión en su mente que, aunque nos eche de menos, no tendrá contacto con nosotros hasta que no sea Dios - o un entendimiento de los testigos - quien se lo permita", ha concluido la influencer.