Los testigos de Jehová suavizan su doctrina médica y aceptan las autotrasfusiones de sangre
La medida no afecta la prohibición de recibir transfusiones de sangre de otros, que continúa vigente
El Cuerpo Gobernante ha emitido un comunicado oficial describiendo la decisión como una “aclaración” de sus enseñanzas
Los Testigos de Jehová han anunciado un cambio importante en su política sobre asuntos médicos: a partir de ahora, sus fieles pueden decidir si desean extraer y almacenar su propia sangre antes de una cirugía, para usarla durante la intervención si fuera necesario. Sin embargo, la medida no afecta la prohibición de recibir transfusiones de sangre de otros, que continúa vigente.
Durante décadas, la organización había interpretado ciertos pasajes bíblicos que instan a "abstenerse de la sangre" como una prohibición absoluta de cualquier transfusión.
Ahora, el Cuerpo Gobernante, órgano directivo con sede en Estados Unidos, ha emitido un comunicado oficial, describiendo la decisión como una “aclaración” de sus enseñanzas.
La justicia europea condenó a España por una transfusión de sangre a una testigo de Jehová contra su voluntad
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó el pasado 2024 a España por una transfusión sanguínea que se le hizo en un hospital de Madrid a una mujer ecuatoriana testigo de Jehová que había formalizado de forma repetida su voluntad de no ser sometida en ningún caso a dicha transfusión.
En su sentencia, los jueces europeos señalan una sucesión de fallos en el proceso de decisión que condujo a que se le hiciera esa transfusión sanguínea en el hospital de La Paz (Madrid), adonde había sido trasladada de urgencia la demandante, Rosa Edelmira Pindo Mulla, una ciudadana ecuatoriana residente en Soria.
El Tribunal dice que la juez de guardia que tomó la decisión tenía informaciones «muy limitadas, erróneas e incompletas» y eso no se pudo corregir porque ni la propia Pindo ni ninguno de sus allegados fueron informados.
De hecho, una parte del problema vino de que el personal del hospital "no siguió el procedimiento habitual para obtener el consentimiento" al tratar la situación como una urgencia y dijo a la juez de guarda que la paciente rechazaba "cualquier tipo de tratamiento" y había manifestado su rechazo sólo oralmente, cuando eso no era verdad.