Christopher Lloyd, de 'Regreso al futuro', sobre sus adicciones: "Me enganché con un par de rayas"
El actor, que acaba de cumplir 88 años, repasa en sus memorias la época en la que estaba enganchado a la cocaína, el alcohol y la marihuana
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Christopher Lloyd acaba de cumplir 88 años y lo celebra repasando en sus flamantes memorias, 'In My Own Time: A Memoir', una etapa de su vida que mantuvo durante mucho tiempo en la intimidad. El excéntrico doctor Emmett Brown de la saga 'Regreso al futuro' rememora sin tapujos la época en la que la cocaína, el alcohol y la marihuana formaron parte de una espiral de consumo que terminó afectando a su vida y a sus relaciones personales.
Con más de seis décadas de carrera a sus espaldas, el actor revisita también su infancia, sus primeros pasos en el teatro neoyorquino y los papeles que lo convirtieron en una figura querida por varias generaciones. Pero son sus revelaciones sobre las adicciones las que permiten descubrir una faceta mucho menos conocida de su biografía.
La primera vez que Lloyd consumió cocaína fue en la década de los 70, cuando vivía en Los Ángeles y su carrera cinematográfica todavía estaba lejos de alcanzar las dimensiones que tendría después. Según relata en el libro, una noche salió de un club de comedia y se acercó al coche de una mujer a la que acababa de conocer. Allí probó la droga por primera vez. "Un par de rayas fue todo lo que hizo falta. Me enganché casi de inmediato. Me encantó, y ahí fue donde comenzó mi abuso de la cocaína", reconoce la estrella de 'La familia Addams'.
Aquello fue el comienzo de un consumo que fue ganando terreno en su vida. A la cocaína se sumaron el alcohol y la marihuana, hasta convertirse en una presencia habitual. El actor reconoce que durante aquella etapa no se detuvo a analizar lo que estaba ocurriendo ni las consecuencias que podía tener. "No me preguntaba qué significaba aquello o qué me aportaba. Simplemente sabía que me gustaba y, en poco tiempo, ya me tenía atrapado", recuerda.
Pese a todo, el actor de 'Alguien voló sobre el nido del cuco' siempre separó su vida privada del trabajo. Según cuenta en el libro, nunca salió al escenario ni se puso delante de una cámara bajo los efectos de las sustancias. Una circunstancia que, sin embargo, no evitó que las adicciones afectaran a otras parcelas de su existencia.

La noche que terminó en el hospital
Uno de los pasajes más duros de sus memorias reconstruye un episodio ocurrido en mayo de 1984, en una época en la que el consumo de drogas y alcohol ya formaba parte de su vida. La serie 'Taxi', en la que Lloyd había interpretado al peculiar reverendo Jim Ignatowski, acababa de anunciar su cancelación después de cinco temporadas. Aquella noche Lloyd regresó a su domicilio y descubrió que su entonces pareja le había cerrado la puerta. En un estado alterado, comenzó a golpear las ventanas con los puños. Lo que sucedió a continuación tuvo consecuencias físicas graves.
"Lo siguiente que recuerdo es que estaba tendido en el suelo de mi cocina, desangrándome, mientras los paramédicos me atendían", relata. La pérdida de sangre fue tan importante que necesitó una transfusión de plasma. También tuvo que someterse a una intervención quirúrgica por las lesiones sufridas en las manos y realizar fisioterapia para recuperar la movilidad de los dedos.
El comienzo pero no el final
Habría que esperar hasta 1993 para que Lloyd ingresara en un centro de rehabilitación. Antes de tomar esa decisión, ya había comenzado a trabajar con un psicólogo que le ayudó a reconocer el daño que el consumo de drogas y alcohol estaba provocando en su vida. Permaneció cinco semanas en tratamiento. "Ese fue el comienzo, pero no el final", escribe al recordar aquella etapa. El camino hacia la sobriedad requirió más tiempo y nuevos intentos: “Después de eso, tuve algunas recaídas. Años más tarde, un 1 de abril, logré la sobriedad, lo que resultó ser la última vez”.
Las 256 páginas de estas memorias también repasan su infancia en Connecticut, sus comienzos teatrales en Nueva York y su recorrido por el cine y la televisión. Tampoco pasa por alto las experiencias que dieron forma a algunas de sus interpretaciones más reconocidas, desde el reverendo Jim de 'Taxi' hasta el el mítico Doc Brown.
Hace escasos días Lloyd escribía un post en sus redes sociales para celebrar su cumpleaños que parece el perfecto epílogo para 'In My Own Time: A Memoir': Hoy cumplo 88 años… He visto cosas serias de verdad. Lo más serio de todo es el amor. Amo a mi familia, a mis amigos y a mis maravillosos fans. El poder del amor perdura”.

