Su familia y su equipo están decididos a mantener el inmenso legado que deja Iván
No podía dejar de asomarme a la vendimia en mi querida bodega Dehesa de los Canónigos, donde las uvas siguen llorando la pérdida de su gerente, Iván Sánz, su mujer Irene y dos de sus de sus tres hijas en un fatal accidente de trafico ocurrido el pasado 5 de Julio.
Iván vela desde el cielo porque esta añada 2026 sea tan excelente como todas, mientras que su madre Mari Luz, fundadora de la bodega, su hermana Belén y el fiel y eficaz equipo de la bodega están decididos a mantener el inmenso legado que deja Iván.


