Lolita Flores come todos los días un diente de ajo por la mañana: ¿de verdad es beneficioso para la salud?

El ajo es saludable, pero no hace milagros
Las propiedades del ajo que están probadas científicamente
Recientemente Lolita Flores declaró en un programa de televisión que tomaba cada mañana un diente de ajo crudo entero, como si fuera una pastilla. No es un caso aislado: muchas personas hacen lo mismo porque se supone que el ajo tiene propiedades saludables: se dice, por ejemplo, que refuerza el sistema inmunitario, protege el sistema cardiovascular y tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas. Pero conviene matizar hasta qué punto estas afirmaciones tienen respaldo científico.
¿Qué beneficios se atribuyen al ajo?
Existen estudios que han analizado posibles efectos beneficiosos del ajo sobre la salud. Estos se relacionan principalmente con los compuestos azufrados que contiene, y más concretamente con una sustancia llamada alicina. En la literatura científica se han observado posibles efectos, como un ligero efecto antimicrobiano, una reducción modesta de la presión arterial, pequeñas mejoras en algunos marcadores cardiovasculares y un leve efecto antioxidante. Ahora bien, debemos interpretar estos resultados con cautela.
Como decíamos, es cierto que hay estudios que atribuyen al ajo posibles efectos beneficiosos para la salud. Pero es fundamental tener en cuenta que la evidencia científica en humanos es limitada y heterogénea. Parte de las investigaciones se han realizado en modelos animales o in vitro. Y los ensayos clínicos en personas muestran efectos que, por lo general, son modestos y variables, y que dependen de factores como la dosis, la forma de consumo o la duración del tratamiento. Es decir, no hay una evidencia sólida que permita considerar el ajo como un alimento con propiedades terapéuticas.
Cómo se come el ajo
Recordemos que los posibles efectos beneficiosos del ajo se atribuyen sobre todo a compuestos azufrados como la alicina. Esta se forma a partir de otros componentes del ajo cuando este es triturado o masticado.
Así que si tragamos el ajo entero, sin masticar, pasará prácticamente intacto por el tracto digestivo y se formará mucha menos alicina, por lo que se reducirán los posibles efectos beneficiosos de los compuestos azufrados sobre nuestro organismo.

Posibles efectos negativos
A pesar de su buena reputación, tomar ajo crudo a diario puede tener ciertos efectos indeseables, más allá del consabido mal aliento. En personas sensibles puede causar irritación gástrica o acidez, mientras que en personas con problemas de reflujo o gastritis puede empeorar los síntomas.
Además, el ajo tiene un leve efecto antiagregante plaquetario, así que debe ser tenido en cuenta por las personas que toman anticoagulantes. Aunque esto normalmente no es relevante cuando comemos ajo en cantidades razonables.
La importancia de los hábitos
Es importante tener en cuenta que el ajo es saludable, pero no hace milagros. Igual que tampoco los hace ningún otro alimento. Y es que, cuando se trata de mantener un buen estado de salud no hay remedios mágicos. Lo que de verdad funciona es mantener unos hábitos saludables a lo largo de la vida: no fumar, evitar el alcohol, dormir las horas necesarias, realizar actividad física de forma regular y seguir una dieta saludable, basada principalmente en alimentos de origen vegetal, a los que podemos sumar otros también interesantes de origen animal, como huevos o pescado, entre otros.
No hay que olvidar además, que también influyen factores estructurales, como el nivel socioeconómico, el entorno o el tiempo disponible, que condicionan en gran medida nuestras posibilidades de mantener estos hábitos. Por eso, la buena salud de muchas personas famosas no se atribuye a un alimento concreto, sino que se explica por un conjunto de factores, entre los que los recursos económicos suelen jugar un papel determinante.
