El salmón impreso en 3D sin pescado que ya se vende en supermercados de EE.UU

Ya es una realidad para el consumo la impresión 3D de alimentos: una empresa israelí lo realiza a partir de productos de origen vegetal
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El futuro de la comida ya está aquí. O, al menos, ese futuro que algunos imaginaban que podría suceder en una realidad distópica donde los alimentos no se cultivan, se crían ni se pescan, sino que se crean a partir de una impresora 3D. Ese mundo ha llegado ya a los Estados Unidos, donde una empresa israelí, Stakeholder Foods, ya comercializa salmón impreso en 3D.
El salmón impreso en 3D, curiosamente, no está hecho a partir de este pescado sino que se elabora en base a una pasta vegetal hecha con harina de arroz, proteína de soja, almidón de patata, aceites vegetales y estabilizantes como la metilcelulosa o el alginato de sodio.
Este material con el que se imprimen los filetes de salmón, que en este caso tienen forma de hamburguesa, se tiñe de rosa y se le añaden potenciadores del sabor (E635) para imitar la apariencia, la textura y la sensación en la boca de este pescado. Según dice la propia empresa que lo comercializa “este producto espera tener gran aceptación entre los consumidores flexitarianos y vegetarianos ofreciendo una experiencia de alimentación basada en plantas que reproduce con mayor fidelidad la carne convencional”.
Uno de los retos a los que se ha enfrentado esta compañía al crear este filete de salmón es hacer una pasta vegetal que imite la forma, las fibras y la textura de la carne del salmón original a pesar de que la impresión en 3D se realice en capas superpuestas. Algo que ellos mismos aseguran haber conseguido teniendo en cuenta también la salud y el bienestar del consumidor, al crear productos ricos en ácidos grasos como el Omega-3. De hecho, en una siguiente derivada de la impresión 3d podría hasta elegirse la cantidad y calidad de los nutrientes.
Pollo, ternera y otros productos 3D
Además de los filetes de salmón, esta empresa israelí también comercializa otro tipo de comida elaborada a base de pasta vegetal mediante impresión 3D. En su catálogo aparecen filetes que imitan la carne de pollo, otros de bistec marmoleado o filet mignon de ternera. En todos los casos son productos creados a partir de una pasta de origen vegetal con la que imitan las formas de las diferentes carnes. ¿Comeremos así todo en un futuro cercano?
