Recetas fáciles

Cómo embotar tomates de la huerta (o de dónde sean) sin morir en el intento

Los tomates son uno de los ingredientes más apreciados en la gastronomíaa española.. freepick
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Gracias a los invernaderos del sur de España podemos disfrutar de tomates durante todo el año, aunque la mejor época para ellos es el final del verano. Un momento en el que son muchos los tienen tomates de la huerta de un vecino o de un amigo o incluso quienes cultivan su propio terruño para tener sus propias verduras. 

Si no es el caso, bien porque no tienes esa posibilidad o porque no es la época propicia para ello, también puedes coger una buena oferta en el supermercado y embotarlos tú mismo, pudiendo así gozar de su sabor durante todo el año de una forma diferente, pero muy recomendable. Sea cual sea el caso, hoy te contamos cómo embotar tomates de una manera sencilla y fácil.

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Aunque hay muchas maneras de conservar los tomates, ya sea triturados, pelados o fritos, por citar algunas, esta vez vamos a explicar cómo los podemos conservar pelados y troceados.

Embotar tomates no es nada complicado. Basta tener tomates, tarros para almacenarlos y tiempo para hacer todo el proceso. Es más laborioso que complicado, ya que aunque no lleva mucho trabajo, sí que requiere de tiempo para cada proceso.

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El primer paso es lavar los tarros y asegurarnos de que cierran bien. Esto es muy importante ya que en caso de que no cierren bien no harán el vacío y no nos servirán.

Tras lavar los tomates y escaldarlos, otro punto que requiere de paciencia con el reloj, es el momento de pelarlos y embotarlos. No es conveniente apretujarlos, pero sí se deben de meter bien juntos, para aprovechar los recipientes y, sobre todo, evitar que queden huecos con aire.

Otro momento clave es cuando se ponen los tarros en agua hirviendo para que hagan el vacío. Los recipientes tienen que estar bien puestos en la cazuela y sobre todo, tenemos que asegurarnos uno por uno de que han hecho bien el vacío. Si vemos alguno que no lo ha hecho deberemos desechar el bote y aprovechar el tomate de otra forma, ya sea comiéndolo a corto plazo o usando otro tarro, si hay de sobra. En cualquier caso, a continuación lo explicamos paso a paso.

La receta para embotar tomates

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Ingredientes

  • Tomates bastante maduros
  • Tarros de cristal

Elaboración

  1. Lavamos los tarros

    El primer paso es lavar los tarros y sus tapas, así como esterilizarlos. Para ello vamos a meterlos en una olla con agua hirviendo durante 10 minutos. Es importante ver si las tapas están en buen estado y comprobar que cierran bien.

    Tras esos 10 minutos, dejamos que los tarros se sequen.

  2. Lavamos los tomates

    Cogemos los tomates y los lavamos concienzudamente, les quitamos las hojas y el tallo. Además, les hacemos una X con el cuchillo en el culo.

  3. Los escaldamos

    Los metemos en una olla con agua hirviendo durante un minuto. Lo mejor es ir haciendo varias tandas, para que ninguno se nos pase.

    Los dejamos que se enfríen y los pelamos.

  4. Embotamos parte de los tomates

    Una vez que los hemos pelado, cogemos parte de los tomates y los metemos en los tarros de cristal, así tendremos piezas enteras y peladas listas para comer. Al meterlos en los tarros, es importante apretarlos un poco, sin romperlos, para que dentro queden los menos huecos posibles.

  5. Troceamos el resto de tomates

    Partimos en cachos el resto de los tomates. Una vez cortados en cachos, los metemos en los tarros, asegurándonos de que los llenamos bien, evitando que quede aire dentro de los botes.

    Con el jugo que han soltado los tomates al partidos, rellenamos los botes de los tomates enteros logrando así que no quede aire dentro de ellos.

  6. Cerramos los tarros y hacemos el vacío

    Una vez que los hemos llenado bien, los cerramos bien, prestando atención a que las tapas apliquen bien y cierren perfectamente.

    Después los metemos en una olla para hacer el vacío. Para ello cogeremos una olla más alta que los tarros, para que se puedan sumergir completamente. Además, para evitar que los botes bailen dentro de ella, meteremos una trapo en el fondo.

    Ponemos los tarros dentro de la olla y la rellenamos de agua. Lo ponemos a fuego alto y cuando empiece a hervir lo bajamos a fuego medio durante 20 minutos. Pasado este tiempo lo apagamos y lo dejamos atemperarse.

    Cuando lo sacamos, hemos de verificar si se ha hecho bien el vacío, para ello apretaremos la tapa de los tarros: si se hunde es que no ha hecho bien el vacío. En esos casos, por seguridad es mejor no utilizar ese tarro, puesto que puede no cerrar bien.

  7. Etiquetamos y guardamos

    Cuando ya tenemos todo el tomate envasado al vacío es momento de etiquetarlos con la fecha y la clase que es. Aunque pueda parecer una tontería es importante saber cuándo lo hemos hecho y qué hay dentro, para evitar sorpresas y problemas en el futuro.

    Lo guardamos en un lugar fresco y seco. Así tendremos tomates maduros durante meses, ya que de esta forma pueden aguantar hasta un año en perfectas condiciones. Eso sí, al abrirlos, hemos de notar cómo se rompe el vacío.