Restaurantes

El restaurante en un pueblo de 100 habitantes en el que Adela te da de comer sus guisos en el salón de su casa

El Bar La Pacheca es un restaurante tan recomendable como singular.. (Bar la Pacheca)
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En la provincia de Zamora, en el alfoz de Toro, se sitúa Malva, un pueblo que bien podría ser el ejemplo de lo que es eso que hoy se llama España Vaciada. Con menos de un centenar de habitantes, la localidad no sólo cuenta con todo lo que uno espera de un pueblo castellano y leonés, sino que en ese lugar está La Pacheca, un bar-restaurante que se ha hecho todo un nombre por la calidad de su comida y por su singularidad.

La Pacheca es un establecimiento regentado por Adela Calleja Álvarez, que lo heredó de sus padres, quienes comenzaron con el negocio a finales de los 70 del siglo pasado. Entonces la idea pasaba por dar de comer en el bar, pero el paso del tiempo y la demanda de la gente hizo que poco a poco se negocio se expandiera… ocupando parte de la casa familiar.

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Tras el fallecimiento de Gumersindo, el padre de Adela, la dueña decidió utilizar las diferentes estancias de la casa, que supera el siglo de historia, para acomodar a sus clientes. Por curioso que pueda parecer, Adela adaptó la vivienda a las necesidades de su negocio. De hecho, en redes sociales se puede ver un video donde la zamorana explica dónde dormía ella y cuál era la habitación de sus padres. Pocos negocios serán tan personales cómo este.

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Aunque Adela, que lleva desde los 14 años trabajando de cocinera en el restaurante, ha tenido que hacer pequeñas reformas para cumplir con la normativa, entrar en La Pacheca es entrar en una casa de pueblo. De hecho, lo es. O mejor dicho, lo era. En las paredes de las diferentes habitaciones se pueden ver fotos de sus padres o recuerdos que evocan el pasado privado de esas estancias.

“Se come lo que La Pacheca quiere”

Más allá de la personalidad única que tiene La Pacheca por sus comedores, otro de los rasgos que caracterizan a este restaurante es que no tiene carta. “Se come lo que La Pacheca quiere” dice el influencer culinario @cocinaderecho. 

El menú es siempre el mismo: cinco platos a elegir, aunque si alguien no puede comer algo, se le puede preparar otra cosa, claro. Un concepto de cocina que no es excluyente y que se adapta al cliente. Un negocio hostelero no cuenta con 40 años de historia si no hace las cosas bien y cuida a sus comensales como si fueran familiares. En La Pacheca, contado está, comen en su casa.