Dámaso, en el 'Templo Maldito'
Dámaso fue el único concursante que no se machó y que supo esquivar la ducha de una masa pringosa y poco agradable. Eso sí, el concursante demostró que las gallinas y los ratones no son sus amigos, ya que cruzó la urna si pararse siquiera a buscar las piedras que determinarían el número de puntos que tendría para nominar, pero la suerte quiso que se tropezaran en su camino. En el pantano de barro, el Coplas se pringó sin suerte, ya que ahí no consiguió ni una sola piedrecita. Donde lo pasó realmente mal fue en la rueda del sacrificio, allí tras nominar sin parar de dar vueltas, sufrió un pequeño accidente que por suerte no terminó en tragedia. Los arneses que sujetaban sus piernas se soltaron y las últimas vueltas de Dámaso dejaron constancia de la flexibilidad oculta del concursante...
