Son supervivientes, mujeres que han logrado romper las cadenas del maltrato. Ana Bella dejó a su marido tras años de maltrato y salió de su casa con sus cuatro hijos. Sin dinero, sin trabajo, sin estudios. Solo tenía un carnet que ponía: víctima de violencia de género. Pero ella transformó su sufrimiento en coraje y fundó una asociación que ya ha ayudado a más de 25.000 mujeres. Asociaciones como la de Ana Bella son el salvavidas para muchas víctimas que llegan agotadas y sin autoestima tras años de maltrato. Atención al dato: cada día una mujer maltratada se ve obligada a dejar su puesto de trabajo.
