Repasamos los distintos lugares de España donde se aplica este suplemento por noche o por visita y sus cuantías
Euskadi retrasa su tasa turística: ¿Cuándo se cobrará el impuesto que oscilará entre los 75 céntimos y los 7,5 euros por persona y día?
Nadie duda de que viajar por España es disfrutar de una interesante amalgama de ciudades, con rincones de ensueño, monumentos históricos, bonitos paisajes y una rica cultura gastronómica. Sin embargo, en algunas ciudades hay que lidiar con un recargo cada vez más extendido: la ya famosa tasa turística.
En definitiva, se trata de un suplemento, aplicado por noche o por visita y que, aseguran los ayuntamientos, lo aplican para ayudar a gestionar el impacto del turismo en destinos con alta afluencia.
Aunque su importe suele ser relativamente bajo -sobre todo si lo comparamos con el precio total del viaje o cómo han subido están los precios de los hoteles en España-, esta tasa puede influir en el presupuesto final, especialmente en estancias largas o en alojamientos de gama alta.
Un gravamen que, se supone, ayuda a financiar servicios públicos, mejorar infraestructuras y garantizar una experiencia más sostenible tanto para visitantes como para residentes.
Barcelona
Barcelona es el ejemplo más claro en España, lleva años aplicando este impuesto. En alojamientos de gama alta, sumando el tramo autonómico (hasta unos 3,50 € – 4,50 €) y el suplemento municipal (hasta 4 €), la tasa puede situarse en torno a los 7 € – 8,5 € por persona y noche, e incluso algo más en casos muy específicos.
La capital catalana recibe más de 12 millones de visitantes al año y supera los 30 millones de pernoctaciones, lo que genera una evidente presión sobre el transporte, la limpieza urbana y espacios icónicos como la Sagrada Familia, el Park Güell o el Barrio Gótico.
El objetivo de este gravamen es redistribuir parte del impacto turístico. La recaudación anual supera los 90 millones de euros en la ciudad, y se destina a mejorar servicios públicos, reforzar la movilidad, aumentar la limpieza y preservar el patrimonio.

Resto de Cataluña
En el resto de Cataluña también se aplica la tasa turística, aunque con importes claramente más bajos que en Barcelona y ajustados en función del tipo de alojamiento.
En Girona ciudad, por ejemplo, las cifras en 2026 se sitúan aproximadamente en 1,20 € por persona y noche en hoteles de 3 estrellas, alrededor de 2,40 € en establecimientos de 4 estrellas y pueden alcanzar hasta unos 4,50 € en hoteles de 5 estrellas. Se trata de valores orientativos, ya que pueden variar ligeramente según actualizaciones normativas.
En la Costa Brava, destinos como Lloret de Mar o Tossa de Mar presentan una estructura muy similar:
- Hoteles de 2 y 3 estrellas: entre 0,80 € y 1,20 € por noche
- Hoteles de 4 estrellas: aproximadamente 1,70 € – 2,40 €
- Hoteles de 5 estrellas: hasta 4,50 € por noche
En estos municipios, muy orientados al turismo internacional, es correcto señalar que en 2026 el recargo municipal no está implantado de forma generalizada, lo que mantiene el importe dentro de rangos moderados.
En la provincia de Tarragona, en localidades como Salou, Cambrils o La Pineda (Vila-seca), la tasa suele moverse en un rango aproximado de 1 € a 3 € por persona y noche en hoteles.
En alojamientos de categoría inferior como campings o apartamentos turísticos, el importe puede situarse incluso por debajo de 1 €. En cambio, en establecimientos de mayor nivel se acerca a los tramos superiores.
Por su parte, Sitges, uno de los destinos más consolidados cerca de Barcelona, presenta cifras acordes a su posicionamiento:
- Alojamientos de gama media: entre 1,50 € y 2,50 € por noche
- Hoteles de categoría alta: hasta 4,50 € por persona y noche
En relación con el recargo municipal, existe la posibilidad legal de añadir un suplemento adicional de hasta unos 4 € por noche. Sin embargo, en 2026 su aplicación es limitada y desigual según el municipio.
Islas Baleares
El archipiélago balear aplica desde 2016 el Impuesto de Turismo Sostenible, conocido como 'ecotasa'. Este gravamen está en vigor en todas las islas —Mallorca, Ibiza, Menorca y Formentera— y se aplica a las pernoctaciones en distintos tipos de alojamiento turístico.
Durante la temporada alta, las tarifas oscilan aproximadamente entre 1 € y 4 € por persona y noche, en función de la categoría y tipología del establecimiento.
El importe máximo suele corresponder a alojamientos de gama alta, mientras que en hoteles más modestos, apartamentos turísticos o campings, las cifras son sensiblemente más bajas.
En temporada baja, el sistema introduce un ajuste importante: se aplica una reducción de hasta el 75% sobre la tarifa, lo que busca incentivar la desestacionalización del turismo.
Además, en estancias prolongadas, a partir de la novena noche, el importe de la tasa se reduce en un 50%, favoreciendo a los visitantes de larga duración.
Los fondos recaudados se destinan principalmente a proyectos vinculados a la sostenibilidad: protección de entornos naturales, mejora de infraestructuras hídricas, impulso de la movilidad sostenible y conservación del patrimonio cultural.
Santiago de Compostela
Santiago ha incorporado recientemente este tipo de tasa, con importes que se sitúan entre 1 y 2,5 euros por persona y noche. La medida responde al crecimiento constante del turismo vinculado al Camino de Santiago, que cada año atrae a cientos de miles de peregrinos.
La ciudad destaca por su valor histórico y religioso, con una catedral que actúa como uno de los grandes polos de atracción turística del país. Esta afluencia genera una presión evidente sobre el casco antiguo, especialmente en determinadas épocas.
La recaudación se utiliza para reforzar la limpieza y conservar el patrimonio.
Coruña
La tasa turística de A Coruña está en vigor desde septiembre de 2025 y se ha convertido desde entonces en una de las principales herramientas de financiación del sector turístico local. Se trata de un impuesto municipal que deben aplicar los establecimientos de alojamiento, como hoteles, hostales, apartamentos turísticos, pensiones y cámpings, a cada huésped por noche de estancia.
El objetivo de esta medida es reforzar los servicios públicos vinculados al turismo y compensar el impacto que la llegada de visitantes genera en la ciudad. Las previsiones del consistorio apuntan a una recaudación anual superior a los 1,5 millones de euros. Eso sí, estos ingresos se deben destinar a actuaciones clave como la mejora de infraestructuras urbanas, el refuerzo de la limpieza y el impulso de la promoción turística. La cuantía es de 1 a 2,5 euros por persona y noche, dependiendo del tipo de alojamiento.
Vigo
La ciudad de Vigo se sumará a partir de octubre de 2026 a la implantación de la tasa turística, donde el tope se situará en los 2 euros por pernoctación. La medida se aplicará a los visitantes que se alojen en establecimientos turísticos.
Desde el gobierno local insisten en que la recaudación se destinará íntegramente a mejorar los servicios vinculados al turismo, con el objetivo de reforzar la competitividad del destino. El alcalde, Abel Caballero, ha subrayado que el impuesto no afectará en ningún caso a los residentes, recalcando que su aplicación está dirigida exclusivamente a quienes visitan la ciudad.
Toledo
Toledo ha optado por un enfoque distinto al de otros destinos turísticos. En lugar de aplicar una tasa generalizada sobre las pernoctaciones, la ciudad regula el acceso de visitantes de un solo día mediante sistemas vinculados al transporte, especialmente autobuses turísticos, que deben abonar tarifas por acceso y estacionamiento que varían en función del tipo de vehículo y el tiempo de permanencia.
Aunque no existe una tasa por persona como tal, estas medidas buscan compensar el impacto de un turismo muy concentrado en pocas horas.
Con su catedral, el Alcázar y su entramado medieval, Toledo es uno de los destinos más visitados del interior de España, lo que obliga a reforzar la conservación del patrimonio y ordenar el tráfico en el centro histórico.

