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Cuano era pequeño, Andrés tenía la ilusión de apuntarse a danza moderna, pero su padre, un rígido conservador, no le permitía hacer absolutamente nada que evidenciara que era gay. Para liberarle, Juanjo le ha apuntado a clases de baile y, aunque al principio Andrés se ha mostrado reticente, finalmente se ha dejado llevar por sus más internos deseos y se ha marcadao una estudiada coregografía con su adorado maridito.¡Y qué decir de la vestimenta!.







